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¿Por qué un partido que durante décadas ha representado a la burguesía vasca vota ahora medidas que perjudican a sus propios votantes? La pregunta recorre los mentideros políticos vascos desde hace meses. Según un cálculo que circula en el debate, en Vizcaya el PNV concentra aproximadamente el 40% del voto, un porcentaje que invita a pensar que no todos sus electores son rentistas de Getxo.
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El PNV está desnortado.
Sus votantes son muy mayores. Se van muriendo. Los jóvenes no votan PNV.
En este proceso bildu les va comiendo terreno elección a elección. Quieren evitarlo y no saben cómo.
Sus votantes son absolutamente tradicionalistas, conservadores, materialistas. Pero manteniendo los antiguos valores no consiguen reclutar nuevos votantes. Así que los dirigentes han decidido convertirse en pogre, con esa idea intentan camelar a los jóvenes, el riesgo de perder a los votantes antiguos es muy bajo. Son gente que no ha votado cosa distinta al PNV en su vida.
A mí, una conocida concejala del PNV en su pueblo me ha explicado toda seria que el PNV no es un partido de derechas. Realmente parecía que se lo creía. Esa es su apuesta y ya veremos a donde les lleva
Son gente instintivamente religiosa y el pogre se ha convertido en la nueva religión. La irreligiosidad la identifican automáticamente con inmoralidad. "El que no cree en estas cosas (antes en Dios, ahora en la Pachamama Feminista) no puede ser honrado, fiable ni buena persona. Yo soy buena persona, así que creo"
No, no, por favor. Soy muy hippy con estas cosas de la autoría intelectual. 😉El concepto de pogre como nueva religión aplicado al PNV no lo tenía.
Pero ahora que lo comenta usted ; me parece que encaja perfectamente. Con su permiso voy a utilizarlo en ámbitos donde provocará que a algunos se les desenrosque la boina. Por supuesto citaré su autoría.
Mi residencia veraniega está en un pueblo playero con grandes áreas de urbanizaciones de costa de (relativo) lujo. En invierno hay más vascos prejubilados de Telefónica y BBV que palmeras.Recuerdo de cuando estuve en Bilbao la última vez hará tres o cuatro años una experiencia curiosísima.
Entré a un restaurante medio bien del centro a comer un menú del día curioso que me llamó la atención. No era ni muy caro ni muy barato, algo más de 20 euros, para el tipo de platos que eran bastante razonable.
Pues el comedor era relativamente grande y os juro que estaba casi lleno y el 80% de las mesas eran jubilados.
A raíz de que una vez que me vi obligado a realizar una proeza física demasiado parecida a la del chiste del bilbaíno que sacó un coche de una cuneta dando pedaladas con la Vespino mi chica empezó (deduzco, por su súbita afición por los documentales de prehistoria) a hacer cábalas sobre mi oculta identidad neandertal. Para colmo tengo un cráneo bastante grande.(mensaje citado en revisión)

Tienen (tenemos, para qué voy a negarlo) unas tragaderas enormes, en particular para creer los halagos de cualquiera que quiera manipularnos.Son gente instintivamente religiosa y el pogre se ha convertido en la nueva religión. La irreligiosidad la identifican automáticamente con inmoralidad. "El que no cree en estas cosas (antes en Dios, ahora en la Pachamama Feminista) no puede ser honrado, fiable ni buena persona. Yo soy buena persona, así que creo"