No sé cuántos de vosotros conoceréis el método Montignac.
Fue el primer método de adelgazamiento y bienestar alimentárico que llegó a mis ojos (hace ya casi una década) que desafiaba los ridículos dogmas oficialistas de pirámides alimentarias, obsesión por las calorías, etc, y me abrió el mundo.
De aquella también estaban en boga la dieta Dukan, el método Atkins y demás cosas rarunas (aunque científicamente bien sustentadas), pero me daban bastante repelús.
El señor Montignac (qepd) no tenía formación científica en el campo de la salud, pero su trabajo como ejecutivo en el sector de la farmacia le dio acceso a investigaciones que relacionaban, como ahora se tiene tan claro en lugares obscuros de la internec, la obesidhac con los hidratos de carbono y la respuesta insulínica del cuelpo humano a los mismos. Curiosamente esos estudios eran de los años 50 para atrás, y evidencias como las que se vierten en este hilo eran entonces de dominio público. Qué cosas, lo que ha traído el pogre y la intervención de la industria alimentaria ayudando a nuestro bienestar y colaborando con los señores de bata blanca (!).
Resumiendo mucho, permite el consumo de hidratos, pero fijándose en su índice glucémico (IG), prohibiendo totalmente los que pasaban de no sé qué número (azúcares, harinas refinadas, patatas, etc), admitiendo los que estaban entre 35 y nosecuánto, pero sin mezclarlos con grasas, y permitiendo, con grasas y todo, los de IG de menos de 35.
Yo, para no complicarme la vida, desterré todo alimento de IG mayor de 35 y a bailar. Y me fue muy bien. Me ponía tibio a fabadas, guisantes con jamón, chocolate zain, queso, etc. pero sin pan. También era un fastidio andar programando menuses, así que al final acababa comiendo sota, sustancia ilegal y rey. Y lo peor, eso sí, no beber alcohol, salvo un vaso de vino con las comidas o no sé qué gaitas. Vaya.
Este método (que se supone para toda la vida y tal) lo hice de phorma seria y prolongada dos veces; la primera fue algo fabuloso, espectacular; la segunda, años después, bastante efectivo, pero no tanto.
Como dije en el otro hilo, un phamiliar cercano siguió el método conmigo, con resultados similares (ligeramente mejores, parece que su metabolismo es más listo que el mío). También, años después, empezó con cetogenias, cosa que ya fue el Sancto Grial. Ese es mi plan a medio plazo.
Desde aquí me ophrezco a postear mis análisis de sangre, en mi estado actual, cuando lleve un tiempo con Montiñac, y cuando esté en el auténtico camino a la salhuc. Esperemos que todo eso llegue.
A todo eso, ¿hacerse análisis de sangre, con la histeria del bicho por ahí bailando, será cosa sencilla? ¿Mirarse los niveles de testoterona viene incluido en un análisis estándar, hay que pedirlo, es otra cosa más enrevesada? Sospecho que ahora mismo tengo menos testosterona en el cuerpo que un ladyboy camboyano.
Tengo seguro médico privado.