No te puedo decir nada sobre el requesón en particular ya que a mí todos los lácteos nunca me sentaron mal, vamos, que yo haya notado, desde la leche hasta el queso maduro. Aún así, hará un mes dejé de tomar leche (o, mejor dicho, un brebaje blanco en tetrabrik lleno de vitaminas, omega3 y azúcar) para ver si realmente no me hacía daño alguno y sí que he notado mejor aspecto en la piel, sobre todo, en el rostro, pero no sé si esto es debido a dejar de consumir el dichoso brebaje.
Reemplacé al principio por probióticos sin azúcar ni añadidos, y ahora, de vez en cuando, tomo kéfir ecológico de cabra, que, en mi opinión, está casquivano y mi paladar no logra acostumbrarse al sabor, pero sé que reporta muchos beneficios a la flora bacteriana intestinal y refuerza las defensas. Quizá sea mejor opción nutricional que el requesón.
Cada vez consumo menos lácteos, creo que, a partir de una edad, al sistema digestivo le cuesta más digerirlos. Pero sí que suelo consumir algún tipo de queso graso y maduro. Hay un cheddar en el Aldi que es una verdadera exquisitez para gourmets y que tiene varios premios: Lye Cross Farm West Country Farmhouse Vintage Cheddar, de Somerset, con una maduración de hasta 15 meses. Tiene 34 gr de grasa y 25 gr de proteínas por cada 100 gramos y nada de hidratos de carbono. Con un buen Rioja de crianza marida a la perfección. Está en la sección de lácteos refrigerados. Yo siempre escojo el que tiene una vaca pintada de azul en el envoltorio, ya que el de la vaca roja lleva menos tiempo de maduración.