¿Vuelve la mili en Bélgica?
El gobierno belga ha comenzado a enviar cartas a adolescentes invitándoles a alistarse voluntariamente en las Fuerzas Armadas. Aunque el servicio militar obligatorio se eliminó en 1995 y el actual modelo es voluntario, la campaña de captación ha reavivado las sospechas de que se trata de un paso previo hacia la conscripción forzosa.
Las cifras del reclutamiento
Bélgica quiere alcanzar 1.000 nuevas plazas en 2026-2027, un objetivo modesto que desde el ministerio defienden como parte de la captación ordinaria. Sin embargo, el hecho de que se envíen cartas personalizadas a los jóvenes ha disparado las alarmas en sectores que recelan del relato oficial. Algunos analistas señalan que si la respuesta voluntaria no cubre las plazas, el siguiente paso lógico sería la obligatoriedad.
El eco en España
Paralelamente, un estudio de la revista francesa "Le Grand Continent" —con una muestra de 1.500 encuestados— asegura que el 80% de los votantes de PP y Vox estaría a favor de reinstaurar la mili obligatoria. El dato ha corrido como la pólvora en los debates digitales, aunque la representatividad del sondeo es más que discutible.
En Bélgica, mientras tanto, la iniciativa ha sido rechazada por formaciones como la de "Pistorus", que votó en contra de cualquier paso hacia el reclutamiento forzoso. El debate, pues, está servido: ¿campaña rutinaria o caballo de Troya?