Macron relanza el servicio militar: voluntario, de 10 meses y por 800 euros
¿Se prepara Francia para una guerra con Rusia o para contener sus propias tensiones internas? El presidente Emmanuel Macron ha anunciado la creación de un servicio militar voluntario y remunerado, una medida que enmarca en la necesidad de «movilización» ante el peligro exterior. Pero el contexto y la letra pequeña invitan a una lectura más compleja.
El programa, presentado en la sede de la 27ª Brigada de Infantería de Montaña, tendrá una duración de diez meses y se desarrollará exclusivamente en territorio nacional, tanto en la metrópoli como en ultramar. La remuneración: 800 euros al mes, una cifra que ha suscitado comparaciones con otros países europeos. Aunque el servicio es voluntario, el Parlamento podría hacerlo obligatorio en caso de crisis grave.
Las reacciones no se han hecho esperar. Mientras unos ven la medida como una respuesta proporcionada a la amenaza rusa, otros señalan que el verdadero peligro para Francia está en sus fracturas sociales internas. El debate sobre la utilidad de reclutar a jóvenes en un país con profundas tensiones identitarias y un historial reciente de disturbios urbanos planea sobre la iniciativa. Algunos analistas recuerdan que el servicio militar obligatorio se abolió en 1996 y que anteriores intentos de reinstaurarlo quedaron en nada.
Con 800 euros al mes y la promesa de no salir de las fronteras, el reclutamiento no parece diseñado para asustar a Moscú. Quizá el enemigo, como sugieren algunos, esté más cerca de lo que Macron quiere reconocer.