Del «caudal descendente» al desastre: la cronología de los correos
¿Cómo se pasa de un aviso que dice que el río baja a otro que retrata una riada capaz de arrasar media comarca? Entre uno y otro hay dos horas y media, un gráfico al que le falta un cero y una alerta al móvil que no sonó hasta mucho después. La cronología de los correos de la
Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) durante la DANA que golpeó la provincia de Valencia se ha convertido en el corazón del asunto. A las 16:13, un email informaba del «descenso del caudal» en la rambla del Poyo: a las 15:50 se habían medido
29 metros cúbicos por segundo, por debajo de los 30 que disparan el primer umbral, y la
tendencia era descendente. A las 18:43, otro correo retrataba lo impensable:
1.686 m³/s, más de once veces por encima de los 150 que marcan el umbral 3.
Qué contienen los 18 correos entre las 16:13 y las 18:43
El informe al que ha tenido acceso la prensa contabiliza
18 correos enviados por la Confederación en ese intervalo. Solo dos hacen referencia a la subida del caudal; según la lectura que se ha difundido, el resto repite la tendencia descendente. El primer aviso serio, con un caudal de
264 m³/s, motivó una alerta aparentemente automática del 112 y se dirigió a Protección Civil de Valencia. Los siguientes mensajes repitieron destinatarios y tono, casi de trámite. Hasta que a las 18:43 todo se rompe: el caudal se multiplica y la lista de receptores cambia. Quien mire la secuencia completa entiende por qué la palabra «negligencia» ha dejado de ser una hipótesis.
El gráfico con un cero de menos que dividió el caudal por diez
La propia Confederación reconoció la errata. Ante la pregunta de un usuario sobre si el gráfico no arrastraba un error —el máximo parecía marcar 200 cuando en realidad eran 2.000—, el organismo respondió que «efectivamente, falta un 0 en los valores del caudal circulante» y
lamentó la errata. Traducido: durante horas los datos que circularon entre responsables llegaron divididos por diez. Hay quien subraya que antes de las 18:00 el caudal ya había rebasado los
400 m³/s cuando el límite del aviso era 150. Es decir: la cifra que debía encender todas las alarmas ya estaba sobre la mesa, solo que maquillada por un cero ausente.
¿Por qué la alerta a los móviles no llegó hasta las 20:10?
El correo que retrataba la catástrofe salió a las 18:43, pero el mensaje masivo a la población no se envió hasta pasadas las 20:00. La brecha entre ambos momentos sostiene la versión de que la negligencia no fue de dos horas, sino de una. Si todas las comunicaciones previas hablaban de descenso, es posible que el último email no se leyera hasta después de las 19:00. Lo que sigue sin respuesta es por qué nadie avisó de la subida brutal entre las 18:00 y las 18:43, cuando los datos ya cantaban.
A quién se avisó y el nudo de competencias
El detalle menos discutido y más relevante está en los destinatarios. Según el análisis de los correos difundido, el correo de las 18:43 retira a Protección Civil de Valencia de la lista y coloca en su lugar a la
Subdelegación del Gobierno y al gabinete de comunicación de la Delegación del Gobierno. El aviso voló sobre todo hacia la administración central, mientras quien tenía las competencias de gestión era el Ejecutivo autonómico. Hay quien sostiene que el reparto competencial es una fábrica de excusas perfectas: la responsabilidad siempre es «
de otro». Ese desajuste explica por qué cada parte señala a la contraria sin faltar del todo a la verdad.
La batalla del relato: Aemet, Mazón y las culpas cruzadas
El cruce de versiones es total. Una parte apunta que la Aemet había comunicado que las lluvias cesarían, lo que relajó las decisiones; otra recuerda que el responsable de la Confederación es un ex concejal socialista y que la dirección de la Aemet en Valencia guarda relación con el Gobierno central. Sobre ese tablero se lanzan las acusaciones cruzadas entre el Gobierno y la Generalitat. Los datos de la cuenca, mientras, seguían su propio camino, ajenos al
marketing político. Un aviso pensado para salvar vidas terminó convertido en material de campaña.
Caudales, ramajes y presas: el frente que casi nadie mira
Fuera del ruido queda el terreno. Hay quien recuerda que las confederaciones llevan años prohibiendo la limpieza de ramajes en los cauces, lo que favorece que troncos y maleza taponen el paso del agua y provoquen reventones súbitos. Otros apuntan a que un embalsamiento natural de vegetación pudo soltarse de golpe y explicar el salto del caudal. En la misma línea se señala la
presa de Buseo, sobre el río Sot, afluente del Turia, que habría sufrido sobrevertidos y quedado con una grieta enorme sin que se avisara a la población. Son hipótesis que exigen revisión técnica, no titular de urgencia.
Con estos mimbres, lo raro no es que nadie haya dimitido. Lo raro es seguir creyendo que el problema fue un email que salió a las 18:43 y no un sistema entero que hace depender cientos de vidas de que alguien mire la bandeja de entrada.