si la vivienda no fuese un producto especulativo y fuese un consumible como lo son los coches, la ropa, la tecnología, la comida ... nadie acapararía con el fin de hacerse rico sin trabajar.
Lo lógico sería derrumbar barrios antiguos enteros y volver a construir edificios modernos y de esa manera reactivarían la economía y darían trabajo a los 3 millones de parados que hay en España.
Técnicamente es como guardar en una nave coches viejos de gasoil, televisiones antiguas, móviles de botones y zapatos usados y ropa vieja .... con la idea de hacerse rico vendiéndolos dentro de unos años
Los edificios del Ensanche de Barcelona (L'Eixample) se comenzaron a construir a partir del 4 de septiembre de 1860, fecha en la que la reina Isabel II colocó la primera piedra en lo que hoy es la Plaza de Cataluña.
1. ¿Cuánto duró su construcción?
se llevó a cabo entre 1860 y 1930, coincidiendo con la industrialización catalana y el auge del Modernismo. De hecho, el plan ideado originalmente continuó modificándose y densificándose a lo largo del tiempo.
2. ¿Quién dio la orden?
La orden definitiva la dio el Gobierno de España (el Gobierno Central en Madrid) mediante una Real Orden aprobada el 7 de junio de 1859 y un posterior Real Decreto en 1860.
Esta decisión estuvo envuelta en una gran polémica, ya que el Ayuntamiento de Barcelona había organizado su propio concurso municipal, el cual había ganado el arquitecto Antoni Rovira i Trias. Sin embargo, el Ministerio de Fomento de Madrid ignoró el resultado local e impuso por decreto el plan diseñado por el ingeniero Ildefonso Cerdá.
3. ¿Por qué se hizo?
El Ensanche se construyó por estricta necesidad de salud pública y espacio, motivado por tres razones principales:
Hacinamiento e insalubridad: Barcelona estaba encerrada dentro de sus murallas medievales. Debido a la Revolución Industrial, la población se disparó, provocando densidades humanas extremas, epidemias constantes (como el cólera) y una altísima tasa de mortalidad.
Derribo de las murallas: Tras años de protestas, el gobierno finalmente permitió demoler las murallas entre 1854 y 1856. Esto liberó una inmensa explanada vacía exterior que antes era una zona militar estratégica.
El ideal igualitario de Cerdá: Ildefonso Cerdá diseñó el plan bajo criterios científicos y humanitarios. Su objetivo era crear una ciudad higiénica, luminosa y abierta, donde no hubiera un "centro rico" y una "periferia pobre", sino manzanas uniformes provistas de jardines interiores para que todas las clases sociales respiraran aire limpio.
Cerdá quería construir solo dos lados de cada manzana para dejar grandes jardines interiores, pero la especulación del suelo llevó a edificar los cuatro lados de los bloques y a aumentar la altura permitida, cerrando los patios interiores tal y como los vemos hoy en día.
4. ¿Quién invirtió el dinero?
Aunque el plan fue estatal y el suelo se reguló públicamente, la construcción real de los edificios corrió a cargo de la iniciativa privada:
La burguesía catalana: Los grandes empresarios industriales, banqueros y comerciantes enriquecidos por el comercio y el textil fueron los principales inversores.
Promotores inmobiliarios: Figuras del sector privado compraban los terrenos rurales y financiaban las obras. Contrataron a los arquitectos más célebres de la época (como Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner o Josep Puig i Cadafalch) para levantar lujosas residencias y bloques de pisos.