Es pedante y relamida, con ínfulas de trascendencia y de Reflejar la Verdad del Alma Humana, cuando lo cierto es que todo lo que plantea es tan "profundo" como un episodio de Pokemon.
Nolan tiene buena mano para la cinematografía, pero los guiones son tonterías absolutas. Se cree que con ese tono pomposo, el aura como de solemnidad y gravedad, actuaciones forzadas y frases lapidarias ya está haciendo algo que pase a la Historia del Cine Universal, pero las cosas no funcionan así y se queda en un "quiero y no puedo" plagado de frases lapidarias y escenas sobreactuadas. La interpretación de Anne Hathaway es de verguenza ajena.
Me vi la peli y me quedé como estaba, no aporta nada que no supiéramos. Se olvidará tan rápidamente como Oppenheimer, que cuado salió la vendían como película de la década y de la que ya nadie ni se acuerda.