Es facilísimo, le dices: yo opino que Euskal Herria, antifascismo, askatu, capitalismo caca... y ya lo tienes comiendo de tu mano y apoyando cualquier cosa que digas.
¿No me crees? Aquí te pongo un ejemplo.
Pablo González es un vasco de familia rusa, autodenominado como antisistema, corresponsal del diario proetarra Gara y de la Sens en diferentes guerras del este de Europa. Siempre ha dicho que el no es español es vasco-ruso y "He vivido buena parte de mi vida entre Euskal Herria y Cataluña".
(imagen visible para usuarios registrados)
Hace unos años fue detenido en Polonia. Acusado de ser el espía ruso Pavel Rubtsov. Naturalmente la operación se llevó con el secreto propio de estos delitos.
Bildu, Baltasar Garzón, Pablo Iglesias, personajillos de izquierda como Pepe Viyuela, Wily Toledo, Ana Pardo de Vera, Fonsi Loaiza o Carlos Bardem e instituciones vascas salieron a la palestra a defenderle. ¿Cómo va a ser un espía? Le han detenido por ser vasco y antisistema.
Pero, pero, en 2024 fue liberado en el marco de un intercambio de presos entre Rusia y Estados Unidos. La imagen del "antisistema" Pablo o Pavel dando la mano a Pilingui que había ido al aeropuerto a recibirlos dio la vuelta al mundo. Sus defensores se quedaron muy calladitos.
Ahora Pavel tiene un canal de YouTube, "Radio Roja Parda", descrito como un espacio de información «alternativo, que no se ajusta y no reproduce la narrativa de los grandes medios de comunicación tradicionales vendidos (sic) al sistema». En realidad, su discurso está encorsetado en la narrativa pilingui. En sus vídeos se manifiesta contra «la inmi gración clandestina», la «propaganda LGTB» y la degradación de una Europa «sin Dios».
Entregada al nacionalismo imperialista ruso. Cuando alguien en privado o en internet le recrimina que Rusia debería quedarse quieta en sus fronteras en lugar de expandirse como el III Reich, González responde como buen fajador pilingui: «Rusia está avanzando hacia sus fronteras, y llegará». Aquí no hay "autodeterminación del pueblo ucraniano" ni nada parecido.
Los que le defendieron siguen calladitos.
www.elmundo.es
¿No me crees? Aquí te pongo un ejemplo.
Pablo González es un vasco de familia rusa, autodenominado como antisistema, corresponsal del diario proetarra Gara y de la Sens en diferentes guerras del este de Europa. Siempre ha dicho que el no es español es vasco-ruso y "He vivido buena parte de mi vida entre Euskal Herria y Cataluña".
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Hace unos años fue detenido en Polonia. Acusado de ser el espía ruso Pavel Rubtsov. Naturalmente la operación se llevó con el secreto propio de estos delitos.
Bildu, Baltasar Garzón, Pablo Iglesias, personajillos de izquierda como Pepe Viyuela, Wily Toledo, Ana Pardo de Vera, Fonsi Loaiza o Carlos Bardem e instituciones vascas salieron a la palestra a defenderle. ¿Cómo va a ser un espía? Le han detenido por ser vasco y antisistema.
Pero, pero, en 2024 fue liberado en el marco de un intercambio de presos entre Rusia y Estados Unidos. La imagen del "antisistema" Pablo o Pavel dando la mano a Pilingui que había ido al aeropuerto a recibirlos dio la vuelta al mundo. Sus defensores se quedaron muy calladitos.
Ahora Pavel tiene un canal de YouTube, "Radio Roja Parda", descrito como un espacio de información «alternativo, que no se ajusta y no reproduce la narrativa de los grandes medios de comunicación tradicionales vendidos (sic) al sistema». En realidad, su discurso está encorsetado en la narrativa pilingui. En sus vídeos se manifiesta contra «la inmi gración clandestina», la «propaganda LGTB» y la degradación de una Europa «sin Dios».
Entregada al nacionalismo imperialista ruso. Cuando alguien en privado o en internet le recrimina que Rusia debería quedarse quieta en sus fronteras en lugar de expandirse como el III Reich, González responde como buen fajador pilingui: «Rusia está avanzando hacia sus fronteras, y llegará». Aquí no hay "autodeterminación del pueblo ucraniano" ni nada parecido.
Los que le defendieron siguen calladitos.
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