Las máquinas de protonterapia no tratan pacientes hasta 2027
El hilo empieza discutiendo la factura fiscal y termina con una fecha incómoda:
2027. Un forero suelta que el convenio se firmó en
octubre de 2021 y que en
diciembre de 2025 no había ni un solo equipo tratando pacientes. O sea, que el titular del que se lleva discutiendo treinta páginas tiene casi cinco años.
Entre medias, cuentas, un enlace a los resultados de Pharmamar y una duda que nadie cierra: quién paga la luz.
Qué se ha sabido
El dato más repetido del tramo llega de un mensaje que arranca con un «no tenéis ni idea».
Los equipos los adjudicó el Ministerio de Sanidad a IBA, empresa belga cotizada, por
263,5 millones de euros. IBA identifica el proyecto como financiado por la Fundación Amancio Ortega, y el BOE deja la separación por escrito: la Fundación pone el dinero, el Ministerio contrata. Del accionariado de IBA a
31 de diciembre de 2025 no aparece ni Ortega, ni Pontegadea, ni la fundación.
El mismo mensaje desglosa el contrato: los
28 millones por equipo incluyen máquina, software, dosimetría, cámaras y formación del personal clínico. Y otro forero lo cierra: ningún fabricante vende el aparato sin instalación y formación.
En paralelo, el hilo pega el enlace a los números de Pharmamar:
un beneficio neto de 573.000 euros. La cifra llega para desmontar la teoría del negocio oculto, y se usa como tal.
SilviuOG pone precio al otro lado: Quirón cobra
24.725,68 euros más IVA por tratamiento de protonterapia. Más de
1.000 pacientes en su clínica hasta esa fecha de 2026. Dice que son datos oficiales.
Y el calendario aterriza al final: convenio de
octubre de 2021 para hasta diez equipos repartidos entre Galicia, Sevilla, Málaga, Madrid, Barcelona, la Comunidad Valenciana, el País Vasco y Canarias, con dos aparatos para Madrid y dos para Barcelona. En
diciembre de 2025 seguía sin haber ni uno tratando. El calendario se ha corrido a
2027 en la mayoría de los centros. El primero de Madrid va en Fuenlabrada, ya con autorización del Consejo de Seguridad Nuclear.
Dónde está la bronca
Hay un frente nuevo: si las máquinas se van a poder usar. Feynman sostiene que el equipo no depende solo del hospital, sino de toda la consejería, porque el centro no tiene experiencia, ni formación, ni personal. Añade que la protonterapia ha pillado sin preparación a los servicios de física médica y protección radiológica de España, y que formar y contratar a todo el mundo saldrá del bolsillo del contribuyente. Thomas Robert Malthus pregunta lo mismo con retranca: si la donación incluye el mantenimiento, la calibración y los técnicos. isolate lo resume a su manera: que donen las máquinas con quien sepa manejarlas, o nadie en España las va a saber usar.
El bucle fiscal vuelve, con corrección incluida. iases repite su cuenta:
sociedades al 7% frente al IRPF que él paga. Lord Yavestruc insiste en el tipo: el impuesto de sociedades es del
25% y lo paga Inditex como persona jurídica. ornitorrinco duda del punto de partida y apunta que Ortega estará en el tramo más alto del IRPF. Nadie mueve a nadie.
El bloque de la sospecha sigue firme. Gorroto escribe que los multimillonarios no dan puntada sin hilo, que el sistema está montado para que paguen menos,
y que, aun así, podría no haber donado nada. Polybolis da por apalabrada la venta al mejor postor. zapatitos suma la deducción fiscal y la publicidad y lo llama negocio redondo. LuismarpIe devuelve la pregunta de siempre: si es negocio, por qué no dona Black Rock ese tipo de aparatos. Un mensaje aislado, sin aportar fuente, sostiene que los equipos hacen daño; el hilo no lo respalda.
Aparece una vía nueva: RockyBalboa propone que Ortega hubiera construido un hospital entero para estas máquinas. Y dos avisos sobre el futuro: lurking teme que acaben en una nave cogiendo polvo, y das kind apunta a Santander, donde no saben qué hacer con ellas ni dónde colocarlas. Pura Sangre recuerda una máquina parada porque el personal que sabía usarla estaba de baja. TresTristesTigres añade lo obvio: de esto se habla desde hace años y todavía no se ha instalado ninguna.
La factura que nadie firma
Con el precio por tratamiento de Quirón sobre la mesa y el coste de formar a la plantilla, el hilo hace lo único que sabe hacer: echar cuentas. No hay resultado. Lo que sí se repite es una idea: que el problema no es el dinero de la donación, sino quién lo mueve y con qué presupuesto se sostiene después.
Qué cambia respecto a antes
Entra un dato que un forero da por cerrado: IBA, belga, cotizada, con accionistas identificados y ninguno de la órbita de Ortega. Se suma que la donación no es solo el aparato, porque el contrato incluye formación y el fabricante no vende sin ella. Lo que no se cae es el miedo al almacén, ahora con nombre y fecha: los centros, los dos equipos de Madrid y Barcelona y un calendario que se va a 2027.