Ucrania bloquea el mar de Azov y apaga la última refinería de Moscú
En este tramo la campaña ucraniana contra la logística rusa vuelve a cambiar de escala. Los golpes contra refinerías aisladas se convierten en un bloqueo marítimo declarado: un recuento difundido en el hilo eleva a 76 los buques alcanzados en seis días, Rusia suspende la navegación comercial por el estrecho de Kerch y el canal Don-Azov, y Moscú pierde la última gran refinería que aún la abastecía. En paralelo, el hilo entra en un terreno que hasta ahora no había pisado: la salida del ministro de Defensa ucraniano, Mykhailo Fedorov, y el pulso interno que abre en Kiev.
Qué se ha sabido
El punto de partida es la refinería de Saratov, que detiene el procesamiento de crudo tras el ataque con drones de la madrugada del 8 de julio, según Reuters. A partir de ahí la cuenta sube casi a diario y varios mensajes la atribuyen a la cuenta de seguimiento @SergioLR y a @OSINTtechnical. Un recuento cifra en 13 las embarcaciones atacadas en una sola noche con drones FP-2 de 150 kilos de carga: diez petroleros, un carguero, una lancha y un remolcador. Otro mensaje eleva a 48 las unidades dañadas en 120 horas, «incluyendo aproximadamente 40 petroleros» que transportaban gasolina y diésel entre Novorosíisk y Crimea. La cifra vuelve a subir el 14 de julio: 21 petroleros, 4 remolcadores, 2 buques de carga seca y una draga, «un total de 76 buques alcanzados durante 6 días», con el puerto de Berdyansk entre los objetivos. Como consecuencia, Reuters recoge que Rusia ha detenido temporalmente el transporte marítimo por el canal Don-Azov y el estrecho de Kerch.
Sobre el combustible, un mensaje cita el cálculo del analista Alexander Stahel: el procesamiento de refinerías rusas ha caído a 2,8 millones de barriles diarios desde los 5,1 de 2022. Otro atribuye a Morgan Stanley que «un 50% o más de la capacidad total de refinerías» está fuera de servicio. En la lista de instalaciones golpeadas en una sola noche aparecen el almacén de municiones de Donetsk, la subestación de Kerch de 220/110/10 kV, la planta Azovkabel de Berdyansk, infraestructura eléctrica de Melitopol y de la provincia de Jersón, Sebastopol y Gelendzhik. El jefe de Bashkortostán, citado por Gazeta.ru, califica el ataque a la refinería de Salavat como el más masivo de la historia de la región. Se añaden la refinería de Sizran, la de Afipsky y la última gran planta que abastecía a Moscú, de casi 16 millones de toneladas anuales.
Las cifras rusas del 13 de julio llegan vía Gazeta.ru: el gobernador de la región de Moscú, Andrei Vorobyov, informa de 81 drones derribados, tres muertos y cinco heridos en la aldea de Pionersky (Istra), con incendios en cinco viviendas. En el terreno económico, un participante recoge que el índice de la Bolsa de Moscú registra su mayor caída en cuatro años y las acciones de Gazprom tocan un mínimo histórico de 83,98 unidades, tras saberse que China detiene las negociaciones del gasoducto Power of Siberia 2. Otro mensaje enlaza una prohibición china de exportar helio coincidente con el ataque a la planta de Orenburg del 24 de junio. El transporte por carretera de China a Rusia sube entre un 20% y un 25% en un mes por la escasez de combustible, según Kommersant. Un forero cita a un vecino de Novorossíisk que bloquea un camión cisterna porque el carburante iba para vehículos oficiales.
En el frente aéreo, un mensaje reproduce la confirmación del general Dan Caine de la primera victoria aire-aire de un F-16 ucraniano contra un Su-35 ruso. Otro recoge los derribos de una oleada: 17 de 25 Iskander-M/S-400, 108 de 125 drones y 23 misiles impactando en 20 ubicaciones. Se documentan también el avance del 425º regimiento en Dnipropetrovsk, con Ternove, Zaporizke, Novogeorgiivka, Vorone, Sichneve y Maliivka, la ruptura cerca de Mala Tokmachka y la captura de 64 soldados rusos por el 225º regimiento. Un mensaje describe un desembarco robótico ucraniano cruzando el Danubio en Kiburn.
Las posturas
El bloque marítimo genera acuerdo amplio, con matices. Un participante sostiene que «la guerra naval a lo siglo xx ha terminado» y que los grandes buques son ya «cacharros inutiles»; otro añade que un barco inutilizado o a medio hundir daña más la navegación que uno hundido del todo. Frente a esto, un forero responde con escepticismo a los recuentos y reprocha que Ucrania no recupera territorio desde 2022; la respuesta llega con mapas de localidades liberadas.
El asunto que entra de verdad en escena es la salida de Fedorov. Una parte lo lee como purga contra quien auditó el gasto: un mensaje habla de «6.600 millones de dólares en gastos excesivos» detectados y de funcionarios sometidos a detectores de mentiras. Otro lo enmarca en un choque entre la vieja guardia y «un tío inteligente, confiado e innovador», y pide no confundirlo con corrupción frente a honradez. Un tercero responde que «no veo ni una sola prueba» de ese relato y sostiene que un gobierno íntegramente corrupto no habría puesto a Rusia contra las cuerdas. Desde otra posición se avisa de que «esto es precisamente lo que NO interesa a Ucrania: una crisis interna». Budanov pide calma en un texto citado y Zelenski recoloca a Fedorov en el Consejo de Seguridad. Sobre Syrskyi circulan versiones de destitución que un mensaje desmiente citando el comunicado oficial.
Lo que cambia respecto a antes
El recuento de buques pasa de 36 a 76 y el bloqueo deja de ser una suma de ataques para convertirse en cierre de rutas. La lista de objetivos se amplía a acero, fertilizantes y almacenes logísticos: aparece el Combinado Metalúrgico de Novolipetsk, la mayor acería rusa, y el incendio de un gran almacén de Wildberries en Moscú, descrito en el hilo como centro de distribución de material para soldados. La victoria del F-16 se confirma como hecho, no como rumor. Y la crisis de gobierno ucraniana sustituye a la especulación sobre bajas como tema dominante.
Los cálculos de doble uso
Un participante desarrolla por qué las plantas de amoniaco y urea importan más de lo que parece: Rusia concentra el 80% de su producción de amoniaco en ocho fábricas y esos insumos sirven tanto de fertilizante como de base para ácido nítrico, pólvora y explosivos de artillería. Su argumento es que destruir una torre de síntesis o un compresor crítico no se reemplaza fácilmente con sanciones bloqueando la maquinaria. Otro mensaje apunta al trigo, al aceite de soja y al diésel como indicadores que se mueven en paralelo a los ataques. Y un tercero señala el puerto por el que sale el crudo kazajo, con la respuesta tibia de Kazajistán como dato a seguir.
El parte de guerra lepero
Buena parte del tramo se va en el serial humorístico de un forero que narra los ataques con drones en clave de crónica desde Lepe, con un ruso emigrado y su primo como protagonistas. En paralelo circulan chistes sobre las colas de gasolina, uno sobre una pareja que tarda media hora en volver de matar a Putin porque hay más cola aún, y otro sobre un conductor al que le cobran cien rublos «para ayudar a nuestros muchachos» y le devuelven la mitad porque ya no hay carburante.