Aída Nízar retiene a una presunta carterista en el Primark de Gran Vía
Si la versión de Aída Nízar se sostiene, la seguridad privada del Primark de Gran Vía acaba de protagonizar un episodio para el manual de lo que no hay que hacer. El sábado 15 de agosto, la colaboradora de televisión se enfrentó a una mujer que, según ha relatado a COOL, intentó robarle entre las prendas de la cadena irlandesa. En lugar de esperar ayuda, la retuvo, sacó el móvil y empezó a grabar mientras reclamaba que alguien del local se moviera.
La secuencia del forcejeo: retención ciudadana y llamada a la policía
La mujer se aproximó en inglés con varias prendas en la mano y, supuestamente, aprovechó la confusión para intentar sustraerle pertenencias. Nízar no dudó en sujetarla, exigir la presencia de los servicios de seguridad y avisar a la Policía Nacional. Lo más llamativo es lo que ocurrió después: la presunta ladrona era buscada por las autoridades. El dato, difundido tras el incendio inicial, eleva el caso de una simple reclamación a un asunto policial.
Seguridad privada señalada y dos lecturas en el ambiente
Los vigilantes del establecimiento pasaron, según la versión de la afectada, hasta que la escena se convirtió en un vídeo y en una llamada a la policía. Ahí las posturas se dividen. Hay quien ve una reacción valiente ante una dejación notable: si la mujer buscada llevaba tiempo dentro, algo falló en los controles. También hay quien sospecha que el episodio se ha explotado mediáticamente o que el relato contiene más ruido que prueba. La investigación deberá resolver si la retención fue proporcionada y por qué la cadena no detectó antes a una persona reclamada.
Salvo que las cámaras internas muestren otra cosa, Primark va a tener que explicar cómo una mujer buscada pudo merodear entre sus prendas sin que nadie la identificara. La próxima vez que un cliente grite, los vigilantes sabrán que el móvil del otro lado graba.