París estudia cobrar 225 euros por aparcar un SUV seis horas
Aparcar un SUV en el centro de París durante seis horas costaría 225 euros según una tarifa que se debate en un foro. La medida, que se presenta como aprobada en referéndum y aplicada por la alcaldía, gravaría por peso y por tiempo: el visitante de fuera pagaría la tarifa completa, el residente empadronado tendría exenciones. El resultado sería un peaje de entrada a la ciudad que, según los participantes, ya se ha convertido en el modelo a seguir por otras capitales europeas.
El precio no es lineal. Aparcar una hora saldría barato; a partir de la tercera, la tarifa se dispararía. Un vehículo pesado y contaminante pagaría hasta
225 euros por seis horas en los distritos centrales, mientras que un utilitario ligero pagaría una fracción. La lógica oficial sería disuadir el coche privado en el centro; la lógica real, según los críticos, es
recaudar y expulsar al conductor de clase media que no tiene alternativa de transporte.
Quién paga y quién se libra
El residente empadronado en París con plaza de garaje propia no pagaría nada. El que vive a una hora de la ciudad y cruza a diario para trabajar, llevar a un familiar al hospital o hacer una gestión, pagaría la tarifa completa. Es el mismo esquema que, según los críticos, ya funciona en Londres, Milán y Estocolmo: el que puede permitirse vivir dentro se libra; el que no, financia el presupuesto municipal.
Hay quien sostiene que el impuesto debería ser
nacional y uniforme para evitar que cada ayuntamiento fije su propia tarifa y que dos municipios vecinos cobren el triple por el mismo trayecto. Otros defienden lo contrario: que cada ciudad gestione su suelo urbano como quiera. El problema, señalan, es que el transporte público no llega a todas partes ni a todas horas, y el que trabaja de noche o en polígono industrial no tiene alternativa real.
El coche como lujo y el transporte como castigo
La tarifa de París se inscribiría en una tendencia más amplia: zonas de bajas emisiones, peajes urbanos, restricciones por etiqueta. El coche privado dejaría de ser un derecho y pasaría a ser un
lujo que solo algunos pueden permitirse. La pregunta que sobrevuela el asunto es qué pasa con el que no puede pagar el lujo ni tiene un autobús que le recoja a las seis de la mañana.
El argumento verde oficial choca con un dato incómodo: mientras Europa grava al conductor europeo, otras regiones del mundo seguirían fabricando vehículos con emisiones muy superiores. La industria europea del motor, principal empleadora del continente, afronta además la prohibición de fabricar motores de combustión a partir de 2035. El coche se encarece por arriba y por abajo.
¿Qué pasa si no pagas?
La multa por impago llegaría igual que la del estacionamiento regulado. Algunos conductores han probado trucos: meterse en un parking privado para eludir la zona regulada, pagar solo los primeros minutos y salir. Funcionaría hasta que el sistema cruce datos de matrícula y hora de entrada. La tecnología ya permitiría cobrar automáticamente sin que haya un solo agente en la calle.
El modelo se extendería. Madrid, Barcelona y otras ciudades europeas estudiarían tarifas similares. Si el experimento parisino funciona en recaudación, la pregunta no es si llegará, sino cuándo y con qué exenciones. El que vota estas políticas suele tener garaje. El que las sufre, no.
Datos clave
- 225 euros por aparcar un SUV seis horas en el centro de París
- 12.000 millonarios abandonaron Francia en 2016, según New World Wealth
- 60.000 millonarios de salida neta entre 2000 y 2016
- 2035: año límite para prohibir la fabricación de motores de combustión en Europa
- 4 euros cuesta entrar y salir de un parking para eludir una multa de zona regulada
La tarifa parisina no es un caso aislado: es el ensayo general de lo que viene. Y el que hoy aplaude la medida porque no tiene coche, mañana la aplaudirá porque no tiene ciudad.