Yo veo el libro de bajas del instituto y es increíble. Faltas diarias y continuas. Me molesta, porque yo nunca me he pedido una baja, aunque trabajo gracias a ellas. Los alumnos también se extrañan de que haya sustitutos de sustitutos, y les doy la razón. Dicen que es por las listas de espera del sergas, pero no me creo que haya tantas enfermedades. La profesión está llena de gente poco eficiente, y mejor no decir nada perspicaz si no quieres ganarte el repruebo del entorno. Es un ambiente confortable, pero banal, deprimente y sin ninguna eficiencia. Yo pienso mucho en la derroición madrileña y en la privada para darme un dosis ilegal de ánimo y energía. Funciona.