Danfoss, Delhaize y el burro: el hilo se desmadra
El hilo arranca con el aviso de que Holanda ha confirmado que los sistemas de refrigeración de su mayor cadena de supermercados están siendo atacados en ese mismo momento. A partir de ahí,
40 mensajes en un solo día y el hilo se parte en dos: los que siguen la pista técnica y los que ya están a otra cosa.
Qué se ha sabido
Eljusticiero encadena las alertas. Primero el tuit de
@GeoInsider sobre el ataque en Francia, con la fecha del
domingo al lunes. Después el anuncio de que Holanda confirma el ciberataque a la mayor cadena de supermercados del país. Luego el mismo tuit de GeoInsider sobre
Albert Heijn, Etos y Gall & Gall, con interrupciones informáticas desde el domingo. Y remata con
Delhaize, también atacada.
El giro técnico llega cuando eljusticiero pega el tuit de
@Clash Report: los atacantes habrían entrado en el
software antiguo del sistema de refrigeración del fabricante danés
Danfoss y lo habrían puesto en
modo desescarche continuo. El tuit menciona a
Intermarché, Leclerc y Super U y sitúa las pérdidas de comida el
12 de octubre.
Antiparticula pregunta en qué momento un refrigerador puede calentar el interior. Thomas Robert Malthus responde que solo hay que invertir el ciclo. Cortatijeras propone que cada delegación tuviera un dispositivo
hard VPN tipo Cisco y que todo el tráfico de control fuera cifrado hasta el puesto de control,
o tal lo estaba y lo hackearon igual, quien sabe.
Manufacturer apunta a que se huele
regulación de las LLM locales, criminalización de los ordenadores fuera de la red y guerra contra el terrorismo cibernético.
Dónde está la bronca
La bronca no es una sola, son tres frentes abiertos a la vez.
El primero es el del motivo. Thomas Robert Malthus pregunta por qué los hackers no atacan las cuentas donde se guarda el dinero en vez de estropear la comida. Alberte responde que
psicológicamente es más jodido el tema de la comida y que están jugando precisamente con eso. Minsky Moment lo zanja:
esto es hacer daño por hacer daño.
El segundo frente es el de la conectividad. Th3burbu defiende que el frigo a internet no, pero el termostato sí, porque es muy cómodo, y calcula que un
Codex o un Claude no tardaría más de
30 minutos en hackear su termostato. L'omertá responde con el botón de encendido y apagado que se puede pulsar al entrar y salir del establecimiento. Y suelta la pulla de que el dispositivo que controla desde casa
se suele llamar esposa o mujer.
El tercer frente es el de la autoría. Alberte apunta a
los queridos Ruskis mosqueados por los petardazos en sus centros de datos. Remeros lo reduce a una palabra. Eljusticiero lo enmarca como
un aviso a Europa y pregunta cuándo va a despertar el continente.
Qué cambia respecto a antes
Entra el nombre del fabricante:
Danfoss. Entra el modo concreto:
desescarche continuo. Entra
Delhaize en la lista. Y entra una predicción que nadie había puesto sobre la mesa: Manufacturer vaticina regulación de los modelos de lenguaje locales, criminalización de los ordenadores fuera de la red y una guerra contra el terrorismo cibernético.
Lo que se cae es el debate sobre si el ataque era real o exagerado. Ya nadie lo discute.
El hilo se va de madre
Silverdaemon abre el melón del coche conectado a 5G: dice que bajo ningún concepto piensa comprarse uno y que si hace falta vuelve al siglo XVIII y se desplaza en burro. Esforzado le responde que así verá desde su burro cómo un coche 5G hackeado se lanza contra él. Silverdaemon contraataca: se moverá por las aceras dejando ñordos de burro del tamaño de un chihuahua.
11kjuan sentencia que lo siguiente va a ser el hackeo de las gallinas, y añade que él se quedó cuando había que insertar una llave en una cerradura para abrir una puerta. L'omertá remata que
14 minutos y 32 segundos para ser más exactos.
Silenus trae la referencia de
Battlestar Galactica 2003: la Galactica era la nave más desactualizada de la flota y por eso es la única que se libra del ataque. 11kjuan lo lleva a su terreno:
ir con tu furgoneta C15, Nokia 5110.
Y Triffin's dilemma cierra con una consigna:
que bajen los precios o subimos la temperatura. Burrocracia lo etiqueta como
otro milagro neoliberal.