Inundaciones en Tailandia: 7-Eleven sin comida y agua hasta la cintura
Un hombre cruza la calle con el agua hasta la cintura. Detrás, las estanterías de un 7-Eleven desnudas, sin comida. Ese es el material que ha convertido las inundaciones en
Tailandia en el asunto del día: una situación de emergencia, según los mensajes, con tiendas sin comida y agua por donde antes había acera. La pregunta que sobrevuela el asunto no es si llueve mucho en el Sudeste Asiático, sino si lo que se está viendo es una catástrofe o
el guion de siempre con otro envoltorio.
Situación de emergencia: tiendas sin comida y agua hasta la cintura
Los mensajes hablan de una situación que uno de los participantes describe como propia de
Mad Max, con el desabastecimiento como síntoma estrella: los 7-Eleven aparecen sin comida, según ese relato.
El calendario añade sal a la herida. El episodio llega, se señala, justo antes de octubre, lo que para algunos significa temporada de lluvias todavía con recorrido. Ahí está el argumento de fondo: lo que para unos es una emergencia puntual, para otros es agua que aún tiene que bajar.
Sin embargo, no todos los testimonios van en la misma dirección. Frente a las imágenes de caos, hay quien asegura que a la gente se la ve tranquila, haciendo vida bastante normal. Dos relatos, un mismo país, y ninguna cámara capaz de cubrir ambos a la vez.
¿Por qué se habla de HAARP en las inundaciones de Tailandia?
No podía faltar. Cuando un desastre natural ocupa pantallas aparece el sospechoso de siempre, y aquí un participante ha sostenido que alguien encendió el HAARP. Es una teoría que se repite,
sin ninguna prueba que la respalde.
El contrapunto llega desde la evidencia más simple: otro participante responde que esto se llama clima tropical. Que la coincidencia sea llamativa no la convierte en causa.
Daniel Sancho y el resto del reparto
El nombre propio que se cuela en cualquier conversación sobre Tailandia vuelve a aparecer: Daniel Sancho ha sido traído a colación entre bromas sobre una hipotética fuga aprovechando el agua. Una de ellas bromea con aceptarlo como reptil acuático.
Es humor, no información. Pero dice algo del material disponible: en cuanto falta el dato, el relato se llena de guasa. Y en cuanto aparece un dato —el 7-Eleven sin comida, el agua hasta la cintura— el chiste se calla.
La escena que mejor retrata el estado de la cuestión no es la inundación, sino otra: alguien admite sin sonrojo que
no sabe situar Tailandia en el mapa. Con ese nivel de base, cualquier discusión sobre desabastecimiento, clima tropical o HAARP empieza cuesta arriba.