Francia envía un SMS de alerta extrema y Montpellier ya se inunda
El país activa la alerta máxima y el primer día de aviso deja la avenida de Lodève bajo el agua, tranvías parados y Saint-Hippolyte-du-Fort acercándose a los 250 mm. El pico, dicen en el hilo, todavía no ha llegado.
Qué se ha sabido
Ya no es una previsión de colores en un mapa. eljusticiero pega el aviso oficial:
Francia ha enviado un SMS a todos los ciudadanos de la región tras declarar la alerta
«extrema» para el día de hoy. La prueba de que el mensaje llegó a los teléfonos es otro tuit: el despertador sonando con la tonada de emergencia.
Las primeras inundaciones van al mismo hilo. La
avenida de Lodève, en Montpellier, aparece con importantes inundaciones y la circulación de coches y tranvías perturbada. En Gard,
Saint-Hippolyte-du-Fort va camino de los
250 mm con sectores bajos anegados, y un poco más abajo, en Quissac, la situación es igual de preocupante. «Y ni siquiera ha empezado lo gordo», remata eljusticiero.
Feynman aporta la lectura horaria: según windy, la lluvia arranca en un par de horas y a las 8h ya habrá «apocalipsis acuático» para todo el día. Frente a eso, frangelico rebaja el drama: solo ve
200 litros en dos días en Nimes. Sergey Vodka sostiene que como mucho caerán uno o dos rayos y que el sistema se va hacia España.
La pregunta nuclear vuelve. eljusticiero interpela al bot y recibe la lista conocida —Marcoule a 30-40 km de Nimes y Aviñón, Tricastin y Cruas-Meysse operativos, Golfech fuera— más el recordatorio de que los protocolos franceses frente a crecidas del Ródano vienen de 1999 y 2003. Stag Party pregunta si allí tienen presas para abrir. Basta de amerindios responde con la comparación de la presa de Forata.
Otros añadidos al tramo: Mabuse con su teoría de los huracanes retrasados y algún tifón colado; APRENDIZ DE BRUJO. metiendo la deuda francesa del
119% como lo verdaderamente peligroso; Karlb pidiendo la dimisión de Mazón; y un par de menciones a Putin que no vienen a cuento. butricio ofrece ayuda: «si necesitan ayuda que la pidan». Funci-vago suelta que es buen momento para un motel con una presentadora. Tmaz recuerda que los Pirineos nos separan de Europa según el pensamiento del gabacho medio. Y Gonzalor se pone irónico con el clima cambiático a tres exclamaciones.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en tres. El primero es el de siempre:
a ver quién la dice más gorda. das kind abre con un «no va a pasar nada, y tal (ojalá)» que envejece mal cada vez que se refresca la página. Enfrente, la corriente que espera catástrofe y se queja cuando la previsión no llega. frangelico firma el mejor ejemplo: se le queda el cálculo corto y se resigna.
El segundo frente es meteorológico puro. Feynman fija hora de inicio, Mabuse vaticina galernas tardías, Sergey Vodka minimiza. Nadie discute el aviso oficial; discuten a qué hora se rompe el cielo y en qué municipio.
El tercero es el que no tiene que ver con el agua. Una parte de la conversación deriva hacia la población del sureste francés con opiniones hostiles hacia los migrantes magrebíes. El resto del hilo lo ignora. Es el mismo ruido de siempre y no aporta nada al diagnóstico de la crecida. Otro participante responde que esa deriva describe el futuro de Europa, con o sin episodio meteorológico.
La pregunta nuclear recibe la única respuesta técnica del tramo —la del bot— y no levanta disputa. Nadie discute que las plantas están donde están por el agua del río.
Qué cambia respecto a antes
Hasta el arranque todo era modelo sobre modelo. Ahora hay aviso oficial por SMS, alerta
extrema declarada y las primeras calles inundadas con nombre y apellido. La predicción deja de discutirse y empieza a constatarse. Las dos cifras que se cruzan en esta página —los
250 mm de Saint-Hippolyte-du-Fort y los
200 litros que frangelico ve en Nimes— tiran en direcciones opuestas y el día las resolverá.
El relato de la presa de Forata se cuela otra vez en un mensaje que pregunta si allí tienen una para abrirla sin avisar. Nadie lo cierra.
La rectificación más clara es la de frangelico: de esperar catástrofe pasa a quejarse de que la cosa se queda en agua para unos cuantos. Es el termómetro del foro. El aviso sigue, el agua empieza, y lo gordo, según eljusticiero, está por llegar.