El hilo aguarda la votación entre rumores de elecciones
A horas del pleno, la porra se ha mudado al calendario. Ya no se discute si Junts vota que no — eso quedó escrito en el hilo hace un tramo — sino cuándo se rompe todo lo demás. Y aparece una palabra que hasta ahora no había salido: elecciones.
Qué se ha sabido
Datos nuevos, y ninguno firmado. El DesPromotor pone sobre la mesa un rumor que dice haber leído «en las últimas horas»:
convocatoria de elecciones generales el martes si de verdad caen los dos decretos. Él mismo le pone flecos: cree que la filtración es un ejercicio de presión sobre Junts y que, si no cede, el adelanto se ejecuta. O sirve para quemarlos.
Selenio entra con una afirmación que nadie le discute:
el PNV votaría en contra del segundo decreto y a favor del primero. Ni una fuente, ni un enlace, ni un medio. La frase se queda ahí, colgando, y el hilo la usa como si fuera un comunicado oficial.
Burubux avisa de que la puerta está entreabierta: desde Junts piden un texto nuevo si quieren su apoyo, así que han dicho no «ma non troppo».
Y en medio, dos tuits. El primero es el de este tramo, que circula sin que nadie lo cuestione:
El segundo llega embebido en un mensaje y trae descalificaciones contra el presidente del Gobierno. El hilo no lo debate. Lo usa de munición.
Dónde está la bronca
Aquí la pelea cambia de bando. En el tramo anterior el foro se partía entre los que veían teatro y los que defendían el no. Ahora la discusión es otra: si lo que se mueve es el calendario electoral o si todo es humo hasta el toque de campana.
El DesPromotor lo resume mejor que nadie: «No me lo creo hasta última hora. De los dos decretos? Ni siquiera el más "suave"?». Th3burbu va en la misma línea, pero con recelo: que no hay que fiarse de nadie en estos momentos, que ahora dicen que no votan, que mañana lo veremos.
Gualter Guait rompe su propia doctrina. Reconoce que siempre ha defendido aquí el nadapasismo y ahora cree «honestamente» que mañana sí va a pasar algo. No dice el qué.
Y Edu.R devuelve el foco a la aritmética: «Entonces depende de Coalición Canaria. Que no deja de ser un partido de derechas».
En paralelo, el hilo se reengancha al viejo choque sobre vivienda. Douglas MacArthur insiste en que el asunto no es ideológico, sino de oferta y demanda, y añade que la crisis, en su opinión, es «deliberadamente provocada». Mitrofán propone la autoconstrucción de soluciones habitacionales; le responden que la mayoría de las administraciones la trataría como ilegal.
Un participante sostiene que el
alquiler no es caro para quien puede pagar un piso en Madrid, y que el problema es de quien no puede. La frase, tal cual, lleva insulto para el que no paga. En el hilo se queda en la idea.
Otro mezcla en la misma lista el fin de los pisos turísticos, impuestos a los fondos y empresas con más de cincuenta inmuebles y medidas de control de la inmigración. La receta, dice, es de derechas en una parte y no tanto en la otra.
Hay mensajes que el hilo despacha en tercera persona. Uno sostiene que el PNV no perdería votos aunque cambiara de discurso, porque su electorado no se mueve. Otro reparte culpas entre los partidos que llevan España en las siglas y los que quieren irse. Junts aparece descrito como un partido que solo cede cuando le conviene, comparado con lo que duró la independencia. Y hay quien pide directamente que se juzgue a Puigdemont por alta traición, y quien responde que habría que hacerle santo. Las dos cosas, en el mismo hilo y con la misma solemnidad.
Uno apunta que Junts ha entendido tarde que jugar a progre siendo de derechas ya no renta, y que la competencia por ese flanco les ha comido la tostada.
El ladrillo, a pie de calle
Maestrochi entra con lo único que se parece a un reportaje de campo. Dice que acaba de pasar por una inmobiliaria y que
casi todos los carteles están retirados. Lo repite luego con otro número:
diez carteles menos. Su lectura es que alguien se está preparando para intervenir el ladrillo. No aporta fotos, ni nombre del establecimiento, ni barrio.
Es el único mensaje del tramo que sale del Congreso y mira una acera.
Quien mira al calendario es Chimpu: «Lo que no han arreglado en 8 años el problema de la vivienda lo van arreglar en una noche para contentar a Puigdemont».
Qué cambia respecto a antes
Que la porra se ha mudado al día siguiente y a las urnas. Antes se discutía si Junts se abstenía o si le sacaba algo al Gobierno a cambio de un sí. Ahora se habla de elecciones el martes, de un rumor de presión y de un PNV que, según un forero, vota partido.
También cambia el tono. El escepticismo baja enteros: hay quien abandona su propia doctrina y confiesa que espera movimiento. La certeza, en cambio, no llega. Nadie firma nada, nadie enlaza un medio, nadie cita un comunicado.
La única cifra firme de todo el tramo sigue siendo la de los carteles que faltan en una inmobiliaria cuyo nombre nadie da.