El hilo se parte entre teorías de asesinato y una pelea que no viene a cuento
El hilo arranca con una idea que se repite: un tipo de
1,90 y musculoso en el siglo I era una máquina de matar, y por eso lo asesinaron a traición. A partir de ahí, los mensajes se dividen entre los que buscan un móvil concreto y los que directamente pasan de la arqueología. La discusión se calienta cuando un participante empieza a soltar comentarios sobre el origen norte europeo de los romanos y otro le responde con insultos. El resto del tramo es un rosario de teorías: deudas de juego, cuernos, abuso de poder, motín, emboscada indígena. Y un enlace a la nota de la Universidad de Leiden que abrió el caso.
Qué se ha sabido
El enlace que se pega es el de la
nota de prensa de la Universidad de Leiden sobre el caso. Ahí están los datos que ya se conocían: los
1,90 metros, la daga militar, el cinturón, el anillo, el broche y la sandalia. Los mensajes no aportan hallazgos nuevos, pero sí muchas hipótesis. Uno recuerda que la
decimatio romana consistía en dividir a la unidad culpable en grupos de diez y ejecutar a uno elegido a suertes. Otro apunta que en la época de los julioclaudios hubo varios motines documentados. Y un tercero sostiene que la altura media de los frisios no era tan distinta de la romana, así que el dato de los
1,90 no serviría para descartar un origen local.
Dónde está la bronca
La pelea no es sobre el soldado. Un participante empieza a decir que los romanos eran en realidad norte europeos, rubios y de ojos azules, y que la civilización la crearon ellos. La respuesta de otro es un insulto directo. A partir de ahí, dos o tres mensajes de ida y vuelta con descalificaciones personales, acusaciones de acomplejado y referencias a terceros países. El resto del hilo sigue a lo suyo, pero el tono ya está envenenado. Alguien interviene para decir que por culpa de este tipo de discusiones la arqueología en España no avanza. La discusión se corta en seco cuando uno de los implicados dice que ahí acaba su conversación.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el debate iba de si fue un ajuste de cuentas interno o una emboscada frisia. En este tramo entra con fuerza la teoría del crimen pasional: un forero sostiene que el soldado se acostó con las esposas de varios compañeros y que lo mataron entre varios para que no los descubrieran. También gana peso la idea de que el pozo se usó para ocultar el cuerpo de la autoridad romana, no de los frisios. Y aparece una pregunta que nadie responde: por qué los frisios no le robaron el cuchillo y el cinturón si lo hubieran matado ellos. La predicción de que el hilo se partiría en dos se cumple: una parte discute el caso, otra se enzarza en una pelea identitaria que no tiene nada que ver.
El pozo como conservante
Un mensaje explica por qué el esqueleto ha llegado hasta hoy. El fondo de un pozo enterrado queda encharcado y sin oxígeno, y eso frena la actividad de los microbios que descomponen el colágeno del hueso. Lo peor para un hueso es el ciclo húmedo-seco y los suelos ácidos. Un pozo relleno de sedimento lo protege. Por eso en los Países Bajos, con tanta turba y suelo saturado, aparecen restos tan bien conservados, incluso cuero y madera, como las sandalias del difunto. Otro forero pregunta directamente cómo se conserva un esqueleto
2.000 años en una zona húmeda, y esta es la respuesta que recibe.