El hilo se llena de experiencias de público cautivo y críticas al gasto
La conversación sobre la obra feminista subvencionada y los abucheos adolescentes sigue su curso. En este tramo, los foreros abandonan la duda sobre la autenticidad del vídeo y se centran en dos asuntos: las experiencias personales de público cautivo y la naturaleza de la rebeldía adolescente.
El hilo se parte en dos: los que ven la reacción de los chavales como una respuesta natural a la imposición y los que la atribuyen a la simple tontería adolescente. Las referencias al
gasto público y a la actriz se mantienen, pero con menos peso que en la entrega anterior.
Qué se ha sabido
No hay fuentes nuevas que confirmen los hechos. Los mensajes siguen fechados el
5 de noviembre de 2026. Se vuelve a compartir el vídeo de YouTube
y aparece un tuit
que no se comenta en detalle.
Intensito2 cuenta su experiencia: en su época escolar les llevaron a la fuerza a ver a un grupo de cantores y estuvieron abucheándoles toda la actuación.
Baltasar G thang recuerda que en su clase la pandilla de malotes hizo bullying a un profesor hasta hacerle llorar.
Nico interviene para hablar de invitaciones a Forocoches: dice que le dieron doce entradas y que le ofrecieron
100 euros por el lote, aunque no se especifica si aceptó. El enlace
al hilo de Forocoches se menciona de pasada.
Dónde está la bronca
El primer choque es sobre la causa de los abucheos.
Intensito2 lo atribuye al fenómeno del público cautivo: «Hubiese sido lo mismo con unos maromos».
Capitán Misterio insiste en que son «espectadores FORZOSOS» y que la obra se les metió «con colador».
euriborfree añade que «lo normal es que en la adolescencia se sea rebelde a lo hegemonico, a lo impuesto». Frente a ellos,
Salsa_rosa resta importancia: «Esos nan0s hubieran hecho iwal con casa de muñecas de Ibsen».
Ironlord, en cambio, justifica la
protesta: «Los chavales están cansados de que les obliguen a ir a estos actos».
CANCERVERO sentencia: «Los borrachos y los niños dicen la verdad».
El segundo frente es el gasto público y la actitud de la responsable de la obra.
El centinela pide «eliminar todas las
subvenciones públicas al feminismo y la ideología de género».
mindusky carga contra ella: «Se acabó el vivir del cuento dogmatizando a los niños a costa de los impuestos de todos».
Peritta critica que hable de su «equipo» y sugiere una inspección de Hacienda.
Sputnik ironiza con estrenar «El Ocaso de las Charos».
Sr. del Cojon opina que la juventud no respeta nada y que la responsable está obsoleta.
jaimitoabogado se burla de que se hagan llamar empoderadas y tengan «piel fina».
También hay quien introduce un argumento racial o migratorio.
Namreir sostiene que en los colegios públicos hay mayoría de alumnos inmigrantes y que el vídeo es «un alegato racista neocolonialista».
Nefersen hace un comentario irónico sobre el aspecto de la actriz.
vlaanderen2017 mezcla referencias a la inmigración con alusiones a la «democrassia». Estas intervenciones no reciben respuesta directa en el tramo.
Qué cambia respecto a antes
La duda sobre si el vídeo es un montaje pierde fuerza: ya casi nadie lo cuestiona y el debate se desplaza a las causas y a las consecuencias. La experiencia personal de
Intensito2 y la de
Baltasar G thang sirven para ilustrar que lo ocurrido no es excepcional. Entra un asunto nuevo: la posibilidad de que la actriz tenga un «equipo» contratado, lo que
Peritta usa para pedir una inspección fiscal. También aparece una discusión sobre las invitaciones a Forocoches que no tiene relación con el tema principal y que
Nico introduce de forma tangencial. La predicción de
Linaje («VAIS A FLIPAR CON LA QUE SE OS VIENE ENCIMA») queda sin concretar.
Una experiencia personal que ilustra el debate
Intensito2 recuerda que en su época escolar les llevaron a la fuerza a ver a un grupo de cantores que imitaban instrumentos con la boca. «Eran como el episodio aquel de los Simpson en el que Homer monta una banda de cantores», escribe. Toda la clase abucheó la actuación y los profesores les castigaron. Para él, es la prueba de que el problema no es el mensaje feminista, sino el público obligado.