El hilo se enciende: dudas sobre el vídeo y críticas al gasto
La conversación arranca con la pregunta de si existe un vídeo completo de la obra en el momento de los abucheos. McFly lo busca: «No hay video de la obra en el momento de los abucheos? deben de andar por tiktok». A partir de ahí, el hilo se parte en dos: los que sospechan que el clip está montado o exagerado y los que lo dan por bueno para atacar el
gasto público en actividades culturales con carga ideológica.
Qué se ha sabido
En este tramo no aparece ninguna fuente nueva que confirme los hechos. Los participantes especulan con la posibilidad de que el vídeo sea un montaje o que los silbidos fueran «cuatro» y nadie los grabara. Varios foreros comparten un vídeo de YouTube (
) y otro (
), pero no se aporta ninguna verificación independiente. La fecha de los mensajes es el **5 de noviembre de 2026**.
Donnie cuenta una experiencia personal: su hijo de **18 años**, que estudia un FP de frigorista, se levantó de una charla sobre igualdad y
violencia de género alegando sentirse enfermo y se fue. Al día siguiente el profesor le preguntó por qué y el chaval respondió que iba a aprender un oficio, no a que le lavaran la cabeza. El profesor, según Donnie, no dijo nada.
Dónde está la bronca
El primer choque es sobre la autenticidad del vídeo. no me creo nada insiste en que los profesores no intervinieran: «Lo raro eso sí es que los profesores no les hicieran callar». Y añade: «ese video tiene pinta de mentira». Visilleras también duda: «Vete a saber si no es un invent, o que incluso fuesen cuatro silbidos que ni siquiera nadie grabó...». Frente a ellos, otros dan por buena la reacción de los chavales y la interpretan como un rechazo al mensaje. Silvestre ironiza: «Esos menores deben ser de
ultraderecha... ¿No se han atrevido a mencionarlo?».
El segundo frente es el gasto público. Sr Julian lo ve claro: «Eso es lo que pasa cuando obligan a los niños a tragar con mierdas de obras de teatro». CACHICUERNA va más allá y habla de «la ostia de realidad que les viene a las charo pelofritos acostumbradas a vaguear y vivir bien de la mamandurria». farero_interino sentencia: «Las subvenciones para dar clases de odio se van a terminar». Visilleras añade que «se sigue despilfarrando pasta» desde hace más de diez años.
Otro argumento que surge es el del público soberano. tothewebs defiende que «si al publico no le gusta, muestra su descontento, abucheos, o lo que sea, como ha sido toda la vida». Le Comandant lo resume: «el publico es soberano...». En esa línea, varios consideran que la culpa no es del público sino de quien programa la obra.
También hay quien pone el foco en la actitud de la ponente. Bubisipubis se pregunta quién es y critica su forma de hablar, aunque el mensaje deriva en descalificaciones que este artículo no reproduce. Lian observa que «todas estas lerdas feministas hablan y gesticulan igual. Parecen sacadas de una cadena de producción».
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el debate se centraba en la reacción de los adolescentes y en la obligación de asistir. En este tramo entra con fuerza la sospecha de que el vídeo sea falso, y se añade el testimonio de Donnie sobre el adoctrinamiento en un FP. También aparece la idea de que el público tiene derecho a abuchear y que el problema es de quien financia ese tipo de obras. La predicción de que los profesores habrían intervenido no se cumple según el vídeo, lo que alimenta las dudas.
El cálculo que hace un forero
Visilleras sostiene que «esa hostia ya lleva llegando más de 10 años, y aquí no pasa nada. Se sigue despilfarrando pasta...». No aporta cifras concretas, pero deja caer que el gasto se mantiene pese al rechazo.
Lo que se comenta del tuit
Aunque no se enlaza directamente en los mensajes de este tramo, la conversación gira en torno al vídeo difundido en redes. Varios participantes piden ver más material y dudan de la autenticidad del clip. El tuit original no se cita aquí, pero sobrevuela la idea de que el episodio está montado o exagerado.