El hilo se parte: legalidad, soporte y clones "inusables"
El hilo se parte en dos. Por un lado, los que creen que la clonación es legal y que el software cerrado se cae. Por otro, los que dicen que nadie ha probado los clones y que son inusables. Y en medio, el juicio de Oracle contra Google, WINE y una discusión sobre si un libro cualquiera es literatura.
Qué se ha sabido
Un forero enlaza
la definición de clean-room design en Wikipedia para zanjar el debate legal. Otro responde que eso de clean room «tiene lo que yo de obispo de calasparra», y que mucha suerte con los jueces. Alguien avisa de que
han petado los enlaces de GitHub.
Entra el caso de Oracle y Google. Un participante recuerda que estuvieron «enzarzados lustros» por la copia de Java y que al final solo se demostró la copia de
unas veinte líneas de código de una función irrelevante. Otro añade que Google salió «no culpable» por copiar la sintaxis y estructura de Java para Android, y que a partir de ahí era legal copiar APIs y funcionalidades implementadas por uno mismo. El mismo forero apunta que Oracle está metida en el negocio de la IA y que «siempre se escapan».
Sobre el precedente de IBM en los 80, un participante sostiene que se le ganó el juicio y que eso marcó precedente: lo que no es legal es usar el mismo código en un producto con licencia que no lo permite. Cita WINE como ejemplo de proyecto que Microsoft no ha tumbado porque cuidan cada línea.
Aparece Affinity. Un forero pregunta si no estaba ya comiéndole la tostada a la suite de Adobe. Nadie responde con datos.
Un participante dice que ha probado los portables y que es «alucinante, muy fluido y sin trompicones, apenas consumo de memoria». Otro responde que «absolutamente nadie ha probado ninguno de los clones, que son totalmente inusables». Las dos afirmaciones se quedan ahí, sin que nadie aporte capturas ni benchmarks.
Hay quien dice que los clones son inusables y quien dice que van fluidos. Ninguno de los dos enseña una prueba.Dónde está la bronca
La bronca legal se reordena. Un forero sostiene que no es ingeniería inversa ni un clon sacado de Photoshop: que una IA ha programado desde cero un software que hace lo mismo, con código nuevo, y que por tanto es legal. Le contestan que no se ha enterado de nada y que busque clean-room implementation. El primero no rectifica.
La segunda bronca es sobre el modelo de negocio. Un participante defiende que las empresas no pagan por software, pagan por soporte, cumplimiento legal, continuidad del servicio y actualizaciones. Añade que nadie va a usar un software sin reputación que probablemente quede abandonado en seis meses. Frente a eso, otro responde que la pasta depura más rápido que la buena voluntad y propone que los funcionarios desarrollen y perfeccionen forks y temas open source.
La tercera es sobre el alcance. Un forero dice que esto es «una bomba nuclear» y que Adobe quiebra en un par de años. Pregunta qué empresa se gastará
50.000 euros o más teniendo lo mismo. Otro recuerda que versiones alternativas a Adobe ha habido desde hace décadas y que a Adobe le da igual, porque el mundo empresarial no funciona como el del usuario individual.
Hay una discusión lateral sobre si un libro cualquiera es literatura. Un forero distingue la literatura de un texto cualquiera, sea una novela o el prospecto de un medicamento. Le responden que el criterio es demasiado elitista.
Y una discusión sobre el open source. Un participante dice que el open source está «herido de muerte». Otro le responde que confunde código abierto con software gratuito.
El hilo se enreda con el caso Oracle-Google, con WINE y con si el open source está herido de muerte. Nadie vuelve a los clones.Qué cambia respecto a antes
Entra el caso Oracle contra Google como precedente concreto. Antes se hablaba de WINE en abstracto; ahora hay un juicio con resultado y una cifra: veinte líneas de código. También entra Affinity como alternativa previa, aunque sin respuesta. Y entra una experiencia personal: alguien dice que ha probado los portables y que van fluidos, frente a quien dice que son inusables. Las dos versiones conviven sin resolverse.
Lo que se da por superado: la discusión sobre si la IA tocó el código de Adobe. Ahora el eje es si el código nuevo es suficiente para que un juez lo vea legal. Y la pregunta de si alguien ha probado los clones sigue sin respuesta firme.