Del «workfare» de Reagan al fichaje: el hilo se enciende
El hilo pega un volantazo. Ya no se discute si limpiar cunetas justifica la prestación: ahora se cruzan el precedente del
workfare anglosajón, la propuesta de hacer fichar a los perceptores y la exigencia de que, si hay trabajo, se contrate. La bronca sube de tono y aparecen las primeras referencias históricas.
Qué se ha sabido
maestroburppp recupera el término
workfare state y lo atribuye a Reagan y Thatcher. Según su mensaje, ya se intentó antes y lo califica de
«scam negrero de plantación de algodón». Sostiene que es una
«pipeline para mandar esclavitos pobres a negrero» obligando a los perceptores del IMV a trabajar por
733 euros en lugar del salario mínimo. No aporta enlace, pero la referencia histórica queda sobre la mesa.
pepeluismi propone que se revise a los
«paguiteros premium» —los que pasaron un tribunal— y que se obligue a
fichar cada equis para evitar el trabajo en negro. Añade que el IMV son
4 duros y que deberían subirla.
skeptik lanza la pregunta que nadie responde: si hay trabajo que ofrecer a gente parada a cambio de dinero,
«¿qué tal un contrato laboral?».
En otro frente, Luftwuaje recurre a los objetores de conciencia para defender los trabajos de utilidad pública. Cuenta que cuando los objetores realizaban esas tareas
no se despedía a nadie para que ocuparan sus puestos y que estaba prohibido sustituir a un trabajador jubilado o de baja por un objetor. Preguntó a una IA y obtuvo una lista de labores: servicios sociales, asistencia directa y otras.
Rebel6000 le responde que ya no hay objetores y que esas labores las realizan trabajadores asalariados, incluido el personal de las ONG. Añade que para cortafuegos o limpiar barrancos hacen falta técnicos especializados y que a las ancianas las acompañan asistentes sociales. Remata que a los perceptores de los
400 euros del IMV no se les puede mandar a hacer cosas para las que no están capacitados.
maestroburppp también había soltado antes su preferencia por las siglas IMV frente a RBU, aunque con un giro: dice que las usa para
«reBentar a todos los putos fachas» porque suenan más nacionales. Y añade que luego habrá que pasar al RBU.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en tres. El primero es el de los que ven el condicionamiento como una vuelta al
workfare y lo rechazan de plano. maestroburppp lo califica de
«scam negrero» y sostiene que es una vía para que los perceptores trabajen por
733 euros en empleos que no quieren pagar el salario mínimo.
El segundo frente es el de los que exigen control. piensaflexible pide que se les haga fichar porque
«no puede ser que cobren por no hacer nada» y sospecha que muchos cobran en negro. pepeluismi se suma al fichaje, aunque con matices: quiere subir el IMV y revisar a los que pasaron tribunal.
El tercero es el de los que exigen que, si hay trabajo, se contrate. skeptik lo resume en una pregunta:
«¿Qué tal un contrato laboral?». Rebel6000 incide en la especialización: no se puede mandar a nadie a limpiar barrancos sin capacitación. Luftwuaje, en cambio, defiende que los trabajos de utilidad pública no sustituyen a nadie y que hay infinidad de tareas que devuelven a la sociedad lo que da.
La discusión sobre la dignidad también aflora. fluffy ironiza con
«Mírame. Soy un parásito sin dignidad», mientras eL PERRO responde con sarcasmo:
«La dignidad la teneis los esclavos». chicken acusa a otro participante de tratar mejor a un niñato de papá que a un perceptor, y Artedi defiende al rentista que se ha deslomado antes o ha tenido una idea de negocio.
Qué cambia respecto a antes
La novedad es el precedente histórico. Hasta ahora se hablaba de contratos de inserción y de subsidios agrarios; ahora entra el
workfare de Reagan y Thatcher como argumento contra el condicionamiento. También aparece la propuesta concreta de fichar y la exigencia de contrato laboral para cualquier tarea. La discusión sobre la dignidad y el reparto de la carga entre rentistas y perceptores gana peso. El asunto de la supervisión sigue sin resolverse: nadie ha presentado un cálculo del coste de fichar o contratar.