Organtech: del «de aquí a cinco años» al partido de los calvos
El anuncio de los ensayos humanos de Organtech ha soltado en el foro una mezcla de chistes, dudas y una pelea de fondo sobre si la industria quiere curar la calvicie o cronificarla. En unas horas, el hilo pasa del chascarrillo al debate económico y de ahí a la bronca por una cita.
Qué se ha sabido
Nadie aporta datos nuevos de la empresa. Ni fechas, ni precios, ni resultados. Lo que aparece son cuentas de la vieja y comparaciones. Varios foreros recuerdan que el plazo de
cinco años es el mismo que llevan oyendo desde hace décadas. Uno lo compara con el reactor de fusión, las baterías de grafeno y el coche de hidrógeno. Otro recuerda el caso de las células madre para regenerar dientes ausentes. Y un tercero pide fotos de ratones con pelazo para creerse algo.
Sobre el coste, un participante lanza la pregunta: si los implantes actuales ya son caros, los de pelo clonado
supondrán todavía más. Nadie da cifras. Sobre las células madre, se pregunta si deben ser del propio donante y se responde que hoy son fáciles de obtener. También se plantea si el pelo clonado se caería con el tiempo y habría que repetir el injerto cada cierto periodo.
En el capítulo de ocurrencias, alguien propone implantarse el pelo de la espalda en la cabeza y otro fantasea con injertos de otras zonas. Un forero dice que su perro es donante universal. Y aparece la idea de que, si esto funciona,
ser calvo se pondrá de moda.
Dónde está la bronca
El choque gordo es sobre el modelo de negocio. Un participante sostiene que a ninguna empresa le interesa solucionar la calvicie, porque el minoxidil y el finasteride son tratamientos crónicos y al dejarlos se cae el pelo. Lo compara con la obsolescencia programada de lavadoras y frigoríficos. Su conclusión:
no saldrá nunca un remedio de verdad porque no interesa.
La respuesta llega rápido: justo al revés. Ese tratamiento permitiría injertar pelo sin medicación y repetir cuando se caiga, así que el negocio seguiría, pero sin comprometer la salud. El primer forero no cede y sube el tono: dice que lo único que hay es basura de los años 80, que han clonado animales y humanos y no van a clonar pelos, y que desde 2010 hay una cura guardada bajo llave por la industria farmacéutica. Es una acusación sin pruebas, lanzada en el hilo.
Hay un segundo roce, más corto. Un forero cita a otra usuaria para proponerle un injerto y ella responde con desprecio. El intercambio se queda en anécdota y no genera debate.
Y un tercer frente, de fondo: uno dice que el odio a los calvos es culpa de las mujeres, y otro responde que a muchas mujeres les gustan los calvos y que los únicos que los odian son los que basan su autoestima en tener pelo. No hay acuerdo.
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era escepticismo general se parte en dos bandos: los que creen que la industria bloquea la cura y los que creen que este tratamiento multiplica el negocio. Entra con fuerza el asunto del precio y la duda de si el pelo clonado se caerá con el tiempo. Y aparece una predicción nueva: si esto llega, la calvicie se pondrá de moda. También se cuela la política: alguien bromea con que los calvos tienen hasta su propio partido en las próximas elecciones.