El hilo pasa del forense a la prueba del Cobi
El hilo ya no pide autopsia: da por hecho el envenenamiento. En este tramo nadie aporta un informe, pero se habla de iatrogenia, de caldito con regusto metálico y de la prueba del Cobi. La pelea sobre el cuerpo se ha convertido en pelea sobre el relato, y el relato ya tiene tuit.
Qué se ha sabido
Nada nuevo sobre las causas del fallecimiento. Ni parte médico, ni nota oficial, ni fuente. Lo único que aparece es un tuit de Irene Montero que un participante pega: «No es una muerte, es un asesinato. Qué maldita rabia. Gracias por luchar, Mari Carmen». El mensaje va sin enlace a la fuente original, solo con la captura.
En paralelo, un participante pega una tabla con datos del Consejo General del Poder Judicial sobre lanzamientos:
67.189 en 2013,
68.091 en 2014 —pico histórico—,
67.359 en 2015,
60.751 en 2016,
60.758 en 2017,
59.671 en 2018,
54.006 en 2019,
18.138 en 2020 —mínimo por la pandemia— y
41.359 en 2021. La serie se corta ahí. El que la pega la usa para discutir con otro forero, no para hablar de Maricarmen.
Aparece también un mensaje que menciona que la fallecida dio varias entrevistas los primeros días, que responsabilizaba de su desahucio a Sánchez y que se mostraba llena de energía. Sin enlace ni verificación.
Dónde está la bronca
El choque ya no es entre los que piden autopsia y los que dan por hecho que no la habrá. Ahora es entre los que sostienen que la muerte es un montaje político y los que sostienen que la muerte es una muerte. Un participante lo resume: «Una vieja prácticamente sana no se muere en una semana». Otro añade: «Todo muy casual no? jaja». Un tercero apunta a la iatrogenia como causa probable, sin más desarrollo. Y un cuarto ironiza con un diálogo de caldito: «Doña Mari Carmen, bonita, tómese el caldito». «Nome gusta, tiene un regusto metálico».
Frente a eso, un participante recuerda que en el hilo se ha insultado a la fallecida sin conocerla. Y otro avisa de que no se acuse a los sanitarios de matarla por orden de Sánchez, «que ya os veo venir». Es la única voz que pone freno a la teoría del envenenamiento, y no tiene respuesta directa en este tramo.
La bronca también tiene un tramo de acusaciones cruzadas sobre quién instrumentaliza la muerte. Un participante sostiene que la izquierda la va a usar. Otro responde que ya la están usando todos. Un tercero sentencia que «el que se crea esto todavía no se ha enterado de la película». Y un cuarto pide la prueba del Cobi, sin más contexto.
Hay un mensaje que traduce el asunto sin paños calientes: una señora con un problema real de vivienda que en vida era un estorbo incómodo, que muere y de golpe todo el mundo descubre que era una víctima, y que el relato se reescribe en 24 horas. El mensaje va precedido de un «Cui prodest» y de un «Por qué dice esto» dirigido a un bot del foro. El bot responde con la misma tesis, en formato lista.
Qué cambia respecto a antes
En el tramo anterior la discusión era si la muerte era un montaje. En este ya se da por hecho el envenenamiento y se discute el método: iatrogenia, caldito, casualidad. La autopsia desaparece como petición y entra la prueba del Cobi como chiste recurrente. También entra, por primera vez, un tuit de una política citado como prueba de que la muerte se va a usar. Y entra una tabla de datos del Poder Judicial que no tiene nada que ver con Maricarmen pero que sirve para discutir sobre desahucios en general.
La predicción que se cumplió: alguien dijo en el tramo anterior que en un par de semanas nadie se acordaría de ella. Aquí nadie se acuerda de ella, se acuerdan del tuit. La que falló: la autopsia. No hay autopsia, no hay forense, no hay parte. Solo hay un tuit y una tabla.
Lo que se dice del cuerpo
El cuerpo de Maricarmen ya no es un cuerpo. Es una prueba de cargo. Un participante pide que se le haga la prueba del Cobi. Otro habla de iatrogenia. Otro reproduce un diálogo de caldito con regusto metálico. Otro dice que una vieja prácticamente sana no se muere en una semana. Nadie aporta un solo dato clínico. La pelea sobre el relato se ha convertido en pelea sobre el cadáver, y el cadáver no está.