Del «debe mear» al cálculo de 150 gramos: el hilo se parte
Primer día del hilo y la conversación ya se ha partido en dos. Una mitad sigue a lo suyo: el aspecto de Mario Vaquerizo, el pelazo, la delgadez, la edad de Alaska. La otra se ha puesto a hacer números. Y los números, según varios mensajes, no salen.
Qué se ha sabido
Entre el 7 y el 8 de noviembre, un participante echa la cuenta de memoria: una lata de 33 cl al 5% son unos
13 gramos de alcohol puro, doce latas son
150-160 gramos al día. Frente a eso, el límite de bajo riesgo para hombres que cita
Sanidad,
20 gramos, menos de dos latas. Doce latas son
ocho veces más, y a partir de
60 gramos diarios mantenidos se habla de alto riesgo. El mismo mensaje avisa de que el físico no es un indicador fiable: el hígado graso puede pasar años sin dar señales.
Otro forero traduce la cifra a volumen:
4 litros de cerveza al día. Y un tercero aporta el dato más incómodo del tramo: su suegro bebía lo mismo,
12 cervezas diarias, estaba delgado y con análisis impecables, pero tenía
EPOC por fumar.
La fecha de referencia es el 7 de noviembre, cuando arranca el hilo. No hay enlaces ni tuits en este tramo.
Dónde está la bronca
El choque no es sobre la cifra, es sobre qué significa. Un bloque defiende que doce latas diarias son
alcoholismo puro y que a partir de cinco latas el daño hepático está cantado. Otro bloque responde con la tolerancia: quien bebe a diario no siente lo mismo, el efecto se diluye y la cantidad sube. Un tercer grupo sostiene que el aspecto lo explica todo: la cerveza quita el hambre, sustituye comida y por eso no hay tripa. Y un cuarto, minoritario, directamente no se cree la confesión:
tiene chef y come calidad premium, o
lo dice para que le contraten en verano.
La línea que más se repite es la de la dependencia silenciosa. Un participante describe a un compañero de trabajo que se toma dos o tres tercios antes de comer, una botella de vino y varios después de currar, y remata:
hay peña que bebe en exceso y peña que está un paso de ser alcohólico. Otro lleva la idea al extremo: el cerebro acaba funcionando solo lubricado con alcohol y
24 horas sin beber provocan un gripazo.
La nota médica que sobrevuela el hilo es la de los receptores de endorfinas: un mensaje sostiene que el alcohólico no bebe para estar mejor, sino porque su estado basal ya es malestar y el alcohol hace de ansiolítico. No es una tesis del foro, es lo que dice un participante.
Qué cambia respecto a antes
Al principio del tramo el debate era estético:
debe mear,
se conserva de puta madre,
tetitas iberogermanas. A mitad de página el foco se mueve al hígado y a la tolerancia. Lo de los estrógenos se queda a medias: un forero apunta al lúpulo, pero nadie cierra la explicación. Y entra un asunto nuevo que no estaba: la vergüenza de decirlo en público y el dinero público de sus bolos. Eso sí, sin datos.
La predicción que se hace en este tramo es a diez años:
cuántos análisis saldrían limpios después de una década a ese ritmo. Nadie la responde.