El hilo pasa del caso Maricarmen al desahucio de Mataró
Dos tuits con el vídeo de Maricarmen caen en el hilo y reabren la pelea por una frase: si dijo o no que tiene los 250.000 euros. A la vez entra una entrevista al casero y, de propina, el
desahucio de una familia en Mataró. El piso ya es la excusa.
Qué se ha sabido
Material nuevo, poco y pegado a mano. El primer tuit lo trae DigitalMarketer 2.0 y resume el caso en dos líneas:
. En él se cuenta que le ofrecieron pagar 250.000 euros por el piso en 2018, que no pudo, que en 2026 vale un millón y que ahora quiere la oferta de 2018. El segundo tuit va en la misma dirección y pregunta en qué quedamos:
.
También se pega la
entrevista al casero de Maricarmen, Ignacio Lázaro, publicada el 29 de septiembre. Y un enlace de Telegram que suelta un forero y que nadie comenta.
Lo que sí mueve el hilo es otro tuit, este de ciberecovero: la historia de Alicia, desahuciada en Mataró junto a sus tres hijos y su hermano, con una discapacidad superior al 80%. La familia dice que ingresaba unos 1.000 euros al mes y pagaba 700 de los 1.200 del alquiler.
En medio, cuentas sueltas. J.Murdock pregunta que a cómo le sale al propietario el IBI y las derramas, «entre 150 euros y 2000». Y Siervo trae, de un vídeo de Youtube, que en Japón hay empresas dedicadas a limpiar casas donde muere gente sola.
Dónde está la bronca
La pelea ya no es por el alquiler. Es por una frase del vídeo. Festen no se la cree: «en serio ha dicho que tiene los 250 mil? me niego a creer que se ha montado la de dios pq una señora de 87 años sin descendencia se niega a pagar un alquiler de 1600 euros teniendo 250 mil en el banco». DigitalMarketer 2.0 responde que sí, que lo dice en otro vídeo, y añade que la cifra real será mayor.
El segundo choque es de fondo. DigitalMarketer 2.0 lo plantea como responsabilidad individual: «Maricarmen tomó muy malas decisiones económicas en su vida. Ahora se lo tenéis que arreglar el resto de contribuyentes». Influencer calentona le contesta que nadie sabe lo que tiene en el banco y que no se puede juzgar la vivienda por lo simpática que caiga la persona: «Ahora resulta que las cuestiones de vivienda se van a evaluar dependiendo del buen rollito [...] de la persona en cuestion».
El tercero lo abre Furymundo, que le da la vuelta al asunto: «en vez de sabotear lo de maricarmen lo que teneis que hacer es exigir que a todos se nos trate como maricarmen / empatizais mucho con la clase rentista». Antes ya había dejado su lectura del mercado: la renta sube y el sueldo o la pensión no, «eso tambien es robar». hotice lo cierra con el cuento: «Pues ya sabeis el cuento de la lechera, que dice *Que viene el fondo, que viene el buitre...!!! Que te echa!!! Pero nadie se lo creía porque el fondo nunca te echaba».
Botones Sacarino sostiene que la propiedad la aguantó «por caridad», que llevaba «en precario desde el año 2007, y hasta 2007 gracias a una ley de Franco». vandeley responde con ironía: «Los insoportables no tienen derecho a vivienda, habrase visto!». Nadie rectifica.
Qué cambia respecto a antes
Cambia el eje. El tramo anterior iba de funcionarios y de camas de hospital. Este va del vídeo: de lo que dijo, de lo que quiso decir y de si eso cambia algo. El caso de Mataró entra como contraste —una familia con hijos y una discapacidad, un desalojo ya hecho— y mueve la conversación de la renta antigua a quién merece empatía.
También cambia el tono. Si antes se discutía con cifras, ahora se discute con la cara y la vida de la protagonista. La entrevista al casero se pega y se comenta poco; el vídeo, mucho. Y queda sin respuesta la pregunta de J.Murdock sobre el IBI y las derramas.
Lo que se cuela por medio
El hilo se ensucia. Hay insultos personales contra Maricarmen y contra otros foreros, y Marty McFlyy lo señala: «Hay mucho odioh en el foro y en el pais. La gente esta fanatizada». También se cuelan textos largos sobre prejuicios, un enredo de cuentas duplicadas y una canción que no viene al caso.
Y una predicción suelta, sin plazo cerrado: un participante vaticina que en 2027 volverá a ganar el actual Gobierno porque el problema de la vivienda afecta ya a demasiada gente.