El hilo acaba discutiendo si esto es capitalismo o globalismo
El hilo ya no habla de casas baratas. Habla de ponerle nombre al sistema que las hizo posibles y a lo que vino después. Un forero intenta traducir el tren de vida del abuelo a euros de hoy:
un obrero sin estudios tendría que cobrar 6.000 euros al mes y aun así no le saldrían las cuentas. A partir de ahí, tres páginas de capitalismo, comunismo, globalismo, una inquilina de 87 años y una pelea sobre quién maneja mejor la ironía.
Qué se ha sabido
MiniFreak es el que pone la cifra: dice que no es capaz de computar el estilo de vida de antes en euros de hoy y que
harían falta 6.000 euros al mes para replicarlo. Añade que, según lo que le ha contestado una herramienta de chat, aquello fue posible por el bajo precio de la vivienda.
Klaus María trae un caso para discutir las expropiaciones que se anuncian. Dos mujeres de 87 años:
una cobra 1.450 euros de pensión; la otra cobra
800 y complementa con
un segundo piso alquilado por 1.500 euros. Pregunta qué pasa cuando el inquilino tiene más renta que la arrendadora. Y suelta otro dato: los fondos apenas tienen
el 5% de la vivienda en alquiler en España; la mayoría son particulares con uno o dos pisos.
Chapapote1 cuenta el caso de su hermano, funcionario, y su pareja, casi lo mismo. Viven, dice,
peor que sus padres. Él lleva un utilitario de
10.000 euros con 12 años; ella, otro. Pagan un piso de
1975 con derramas y reformas, con la
hipoteca sin terminar hasta
2030.
Expat lanza la pregunta que ordena el tramo: ¿esto era generalizable al resto del primer mundo? Tiene familia política en el norte de Europa y no le suena que un sueldo de obrero no especializado cundiera tanto. frangelico responde que
la segunda residencia es minoritaria en todo el mundo y que en España se dio porque había costa virgen y suelo casi gratis. Expat insiste: la de su familia era urbana, en la misma ciudad donde vivían.
Pelayo90 pide que paren de darle «thanks». Indra Ōtsutsuki celebra que un forero haya abierto y cerrado un hilo con el mismo comentario y le cuenta
226 thanks. Busher zanja la nostalgia con una línea:
que no tenían Netflix.
Dónde está la bronca
Tres frentes. El primero es ideológico y ya no va de ladrillo. naburiano sostiene que el marxismo es inaplicable porque un medio de producción es un ordenador. Sr. del Cojon responde que
el capitalismo tiende a acumular bienes en menos manos. lagartiniano corta por lo sano:
ni capitalismo ni socialismo, una mezcla de lo peor de los dos. Shy lo lleva a su terreno: el dinero es una estafa, los mercados no existen y esto ya es globalismo. Jackblack le contesta con una batería de preguntas sobre quién crea la inflación, quién mueve los tipos y quién controla los fondos. No se ponen de acuerdo ni en el nombre del sistema.
El segundo frente es la vivienda como negocio. Klaus María quiere romper el relato del fondo buitre con sus dos inquilinas de 87 años; hay quien le responde que la mayoría del alquiler está en manos de particulares, no de fondos.
El tercero es puro meta. Shy y angrymorty se enganchan por la ironía: Shy dice que
hacerla es para gente inteligente y pillarla, fácil; angrymorty le contesta que no pasa nada por no cogerla. Acaban discutiendo cuándo se puede usar y cuándo solo parece una sentencia.
Y por el medio sigue colándose la geopolítica. maestroburppp recupera el asunto Carlson-Trump con un tuit a cuestas y lo mezcla con la gasolina y con la idea de que todo esto es una «depauperación subjetiva» de quien no mira el mapa entero.
jeiper cierra su intervención con otra vuelta de tuerca:
hoy nadie se levanta su propia chabola, hace falta una cuadrilla y un constructor al mando.
Qué cambia respecto a antes
Lo que era un hilo con precios por metro cuadrado se ha ido a la macro entera. La pregunta por el piso de 1990 ya no la hace nadie. Trabajo, alquiler, pensiones, tipos y hasta el estrecho de Ormuz caben en la misma página. Y entra un asunto nuevo que antes no estaba: si el problema son los fondos o los propietarios de uno o dos pisos. Ahí, y en la pelea por el nombre del sistema, es donde se intuye el siguiente tramo. De momento, el tramo acaba sin que nadie suelte el hueso.