La bohemia de 1850 se cruza con la Francia de hoy
El hilo empieza con el origen de la palabra. Maradono recuerda que el término bohemio viene de un error geográfico del siglo XV: los franceses creyeron que los gitanos llegados de Europa del Este procedían de Bohemia y los llamaron bohémiens. La evolución del vocablo, dice, pasó por ese malentendido hasta aplicarse a artistas y librepensadores. A partir de ahí, el debate se abre en varias direcciones y el hilo se parte en dos: una parte habla de literatura y ópera, otra se enzarza en política y en el estado actual de París.
Qué se ha sabido
Mitrofán pega un fragmento de
Luces de bohemia, de Valle-Inclán, con Máximo Estrella y Don Latino de Hispalis tambaleándose por una calle enarenada, faroles rotos y una buñolería modernista que entreabre su puerta. Nefersen reacciona al texto: «Dios bendito. ¡Qué prosa! Es de otro mundo». El hilo también salta a la ópera: Sextus Flavius Lascivius menciona
La bohème de Puccini y recuerda que hay quien considera al compositor italiano el mejor de su género, por encima de Verdi.
En el terreno lingüístico, Nefersen se explaya sobre el francés: «eau», «au» y «o» suenan igual, «ai» suena como una e abierta y «ou» como una u. Frangelico responde con guasa que es «un idioma hecho para entrenar la boca a saber con qué propósito». Kukikuki apunta que si a los gitanos les hubieran llamado moravos «hubiera sido peor».
Sobre la Francia de 1850 y el lumpen, lululanda recuerda que Marx describió al lumpenproletariado en
El 18 brumario de Luis Bonaparte (1852) y explica que ese grupo apoyó a Napoleón III por clientelismo y soborno directo, no por conciencia de clase. Osmunt Sella añade que en esa época se inventó la jeringa y que pocos años después aparecieron los primeros consumidores de morfina.
En el capítulo literario, frangelico recomienda a Balzac:
Esplendores y miserias de las cortesanas y
Las ilusiones perdidas. Taliván Hortográfico describe
Papá Goriot como «bohemia cutre paco deprimente» y confiesa que, con lo que tenemos liado, solo le apetecen novelas de marcianos y tebeos del Tío Gilito. Frangelico cierra el apartado señalando que del París de Balzac «queda muy poco en pie».
La wiki en inglés sobre los apaches parisinos, las bandas callejeras de principios del XX, la enlaza Taliván Hortográfico a propósito de un cuplé: «Si vas a París, papá, cuidado con los apaches». Critica que la entrada en español esté mal hecha.
Escenas de la vida bohemia aparece como referencia en el hilo, aunque sin demasiado desarrollo.
[ MEDIA=youtube ]Za5V6NQDc2Y[ /MEDIA ] y [ MEDIA=youtube ]KP3lV-YvCYM[ /MEDIA ] se pegan como material de apoyo, aunque el debate no se detiene en ellos.
Dónde está la bronca
La discusión se bifurca. Por un lado, Sextus Flavius Lascivius sostiene que Marx criticaba a la parte del proletariado que nunca se dejaría engañar por sus teorías y aprovecha para arremeter contra lo que llama «izmierda progre» y el término «fachapobre», que considera clasista. Wxyz responde con una definición extensa del «fachapobre» como el pobre que defiende al 1% y ataca a su propia clase. Ivar_Gilde pregunta si el sinónimo es «sociata» y luego se retira del intercambio.
El otro frente es el estado de París. -Alexia- afirma que hay zonas extensas que, si no fuera por los edificios, «podrían ser Nigeria». Weyler dice que le da pena Francia porque estéticamente es muy bonita, pero que el problema es la gente, y describe un panorama que considera invadido por lo que llama «chusma oscura». Nefersen cuenta su experiencia en Londres: calles llenas de basura, jardines con plásticos, apenas mujeres inglesas por la calle, mezquitas por todas partes y pubs que ya no sirven rostbeef ni shepherd's pie. LuismarpIe interviene para decir que eso ha cambiado hace dos días y que en los programas de los 80 la gente parecía catedrática comparada con la de hoy.
Sobre la bohemia parisina, Sextus Flavius Lascivius cuenta que estuvo casi dos meses en París en el invierno del 90 y no encontró ni pintores en Montmartre ni músicos en el metro; dice que ha visto más bohemia en las Ramblas o en la calle Montera. Taliván Hortográfico responde que el ambiente bohemio se desplazó de Montmartre y Pigalle a la Rive Gauche y Montparnasse a partir de 1945, cuando la liberación sexual hizo menos necesario que los estudiantes vivieran cerca de los burdeles.
Qué cambia respecto a antes
El hilo abandona pronto el origen etimológico y se instala en la comparación entre la bohemia histórica y la Francia contemporánea. La predicción de Sextus Flavius Lascivius sobre la desaparición de la bohemia parisina se ve confirmada por su propia experiencia, mientras Taliván Hortográfico aporta una cronología del desplazamiento geográfico. El asunto nuevo es la discusión sobre el «fachapobre», que entra de lleno en el terreno político y desplaza a Balzac y Puccini. La conversación queda abierta: unos siguen con la ópera y la novela, otros con la Francia de hoy.