El hilo se enciende: de la chica francesa a la guerra generacional
El hilo deja atrás la anécdota de la chica francesa y se convierte en una pelea abierta entre generaciones. Un participante sentencia que es la primera vez que ve a la generación X pasarse al otro bando. Otro avisa de que los mayores no trabajarán, los jóvenes no quieren y los números no salen. Y en medio, dos enlaces: un vídeo de YouTube y un tuit que se comentan sin tregua.
Qué se ha sabido
El hilo arranca con un vídeo de YouTube (
) que se comenta durante varias páginas. También se pega un tuit (
) que aviva el debate. Un forero copia la traducción de un tuit de un francés que respondía al vídeo original, aunque aclara que no es suyo. Otro participante, de 48 años, insiste en que los jóvenes tienen parte de razón: nacen con una deuda enorme y financian un sistema que no van a cobrar. Un tercero asegura que sus amigos de 18 a 23 años no han salido de España, ninguno tiene coche y varios no han pisado un restaurante. Frente a eso, otro responde que los mayores no van a trabajar y que los jóvenes no quieren ciertos empleos, así que los números no salen. La discusión deriva hacia las
pensiones: un forero recuerda que hay millones de hijos que viven de las pensiones de sus padres. Otro responde que las pensiones las paga el que trabaja. Y un tercero avisa de que el problema no es que una generación se niegue, sino que el ratio cotizante/pensionista cruce la línea.
Dónde está la bronca
La bronca se divide en tres frentes. El primero es el de los que creen que la chica francesa acierta en el diagnóstico pero falla en la receta. Un participante sostiene que el remero no aguanta por falta de valentía, sino porque tiene hipoteca, un crío en el colegio y una nómina que no llega a fin de mes. El segundo frente es el de los que defienden que el sistema se sostiene trabajando y que si los jóvenes dejan de trabajar, no dejan de pagar: paga otro. Un forero lo resume: «Las pensiones las paga el que trabaja, no el que tuitea». El tercer frente es el de los que piden volver al campo y cultivar tomates, o los que avisan de que la realidad pondrá a cada uno en su sitio. Un veterano del foro sentencia que la generación X ha cambiado de bando: «Es la primera vez que la generación X, a la que pertenezco, ha cambiado de bando». Y otro responde que los mayores se han dedicado a trabajar sin protestar y ahora sus hijos les llaman langostos. La discusión sube de tono cuando alguien acusa a los jóvenes de vivir del Estado sin dar un palo al agua, y otro responde que los mayores han dejado un mundo de miseria. Un participante avisa de que los jóvenes serán los futuros verdugos de las generaciones anteriores. Y otro cierra: «Cuando escuche lo mismo, estando bajo un puente, comiendo hierba y cagando en el monte, pues me la creeré».
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era un debate sobre una chica francesa ahora es una pelea generacional en toda regla. La traducción del vídeo y el tuit han dejado de ser el centro: el hilo se ha convertido en un ajuste de cuentas entre generaciones. La predicción de que el sistema no se cae porque una generación se niegue sigue en pie, pero ahora se añade otra: que los jóvenes serán los verdugos de los mayores. Nadie rectifica. Nadie se baja del burro. El hilo sigue sumando páginas.