El foro se parte: «es un trepa que ansia robarle el puesto»
El hilo sobre los consejos de entrevista atribuidos a Iván Espinosa de los Monteros se ha partido en dos. A un lado, los que sostienen que conocer la empresa y demostrar interés es de primero de manual. Al otro, los que responden que esa pregunta convierte al candidato en un trepa que aspira a robarle el puesto al entrevistador. Y en medio, una discusión que ya no va de entrevistas: va de quién puede permitirse dar lecciones.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay noticia nueva, hay material acumulado. Un participante enlaza la
ficha de Espinosa de los Monteros en Wikipedia para recordar que es el
V Marqués de Valtierra, título concedido por Alfonso XIII a su tatarabuelo, un diplomático y militar que medió en la Tercera Guerra Carlista. El mismo mensaje añade que el título nobiliario aparece vinculado a su condición de exdirigente de Vox. Otro enlace lleva a una información sobre el nuevo título nobiliario del marido de Esperanza Aguirre. La fecha que se maneja en los mensajes es la del
7 de octubre de 2026.
El cálculo que alguien deja escrito:
80.000 euros de entrada para un piso de
400.000, que a día de hoy es, según ese mensaje, un piso normal en un barrio fuera de la M-30.
Dónde está la bronca
La primera trinchera dice que el consejo es básico y que quien se ofende es porque no ha pisado una entrevista seria. Un participante lo resume: ir a la entrevista sabiendo qué circunstancias atraviesa la empresa. Y añade que el empleado, fuera de la gama de trabajadores no cualificados, tiene poder de negociación si aporta algo exclusivo. Otro forero, autónomo, cuenta que antes de ir a trabajar con cualquier cliente entra a su web, aunque el trabajo sea de uno o dos días.
La segunda trinchera responde que eso ya lo sabe cualquiera que haya hecho mil entrevistas, y que el problema no es el contenido sino el cansancio. Un mensaje lo desarrolla: llega un momento en que te cansas y se cansan de tanta pantomima. Pone el ejemplo de la pregunta «¿dónde te ves en cinco años?» y recuerda que la empresa puede estar reestructurando o desapareciendo. La conclusión de ese mensaje es que no sabes ni tú dónde va a estar la empresa y te lo preguntan a ti.
Aquí salta la bronca de clase. Varios mensajes señalan que el consejo viene de alguien que, según ellos, no ha tenido que buscar empleo. Un participante describe el contraste: noble de cuna, educación privilegiada y familia de contactos, dando lecciones a un hijo de familia obrera de Carabanchel con carrera en la pública que ahorra para la entrada de un piso. Otro lo zanja: que fácil se ve todo cuando eres rico de cuna.
Hay quien defiende que los consejos son buenos y que cada cual coja lo que le sirva, y quien responde que si van diez candidatos y los diez sueltan la misma frase, el efecto se desmonta. Un mensaje apunta que el entrevistador puede ofenderse si no lleva preparada la pregunta y no contratar. Otro recuerda que normalmente hay una cola detrás.
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era discusión sobre la frase pasa a ser discusión sobre quién puede decirla. El eje se mueve del manual de entrevista al origen del consejero. Entra con fuerza el argumento de la meritocracia: si el mercado laboral premia el contacto y la cuna, el consejo suena a burla. También entra la sospecha de que el propio consejo es una forma de manipulación, y la respuesta de que manipular al empleador depende de la inteligencia de este y de si pica o no.
Un mensaje cierra con un escenario: si el entrevistador tiene nueve años, la pregunta de «imagínate que en dos años me entrevistas» puede ofenderle. El hilo no se resuelve. Sigue partido.
Lo que se cuenta de pasada
Aparece la comparación con el cura que da consejos sobre la vida matrimonial. Aparece la idea de que el consejo valdría si un trabajo permitiera formar una familia, tener un proyecto de vida y comprar un hogar. Y aparece, en varios mensajes, la sensación de que la entrevista es un género teatral donde el candidato debe adivinar qué quiere oír el reclutador. Nadie ha cambiado de opinión. Nadie ha rectificado.