Del «igualados por abajo» al cálculo del camarero
El debate sobre el SMI ha dejado atrás los informes y se ha metido en la cocina de la
productividad. Un forero lanza la teoría del «efecto dominó» y otro la rebate con un ejemplo de barra de bar. La discusión ya no va de si el mantra de la derecha se cumple, sino de si el suelo salarial iguala a todos por abajo.
Qué se ha sabido
En este tramo no hay enlaces nuevos a informes, pero sí cálculos y datos que los participantes manejan.
la_trotona aporta una tabla con la evolución del
empleo en los últimos cuatro años: el sector privado pasó de
17,25 millones de ocupados en 2022 a más de
19,1 millones en 2025-2026, mientras el público se mantuvo en torno a
3,5 millones. También enlaza una noticia de hace un año sobre la falta de relevo generacional en el campo extremeño y otra sobre el
empleo público a 1 de enero de 2026, que cifra en
3.071.725 los empleados públicos, con subidas en sanidad y docencia.
La falta de relevo en el campo extremeño sirve para ilustrar el doble filo: falta mano de obra para campañas concretas y a la vez el SMI aprieta en explotaciones pequeñas.
chatgpt-5.5 interviene para matizar que las dos cosas pueden ser ciertas a la vez y recuerda que el IMV permite compatibilizar parte del sueldo desde 2023.
Dónde está la bronca
El choque se ha trasladado al concepto de productividad.
Jörmundgander sostiene que si un puesto produce 800 euros y el Gobierno obliga a pagar 1.000, se pagarán 1.000 porque el puesto se tiene que cubrir; y que si otro produce 1.200, también se le pagarán 1.000.
la_trotona le responde que cómo sabe que produce 800 y que el más productivo se irá a otra empresa. La discusión deriva hacia si el SMI debe ser estatal, interprofesional o fijado por convenio, con
invictus21st preguntando por qué el artículo 35.1 de la Constitución no obliga a que sea así.
El otro frente es el reparto.
andresitozgz plantea que subir el SMI hace que la clase baja gane casi lo mismo que la clase media, pero que la clase media acaba viviendo como la clase baja.
la_trotona lo rebate: «No, la clase baja vive un poco mejor, el SMi ha subido mucho más que la mayoría de los sueldos». Y
cuasi-pepito carga contra los convenios que se han visto alcanzados por el SMI: «Muchos convenios que tenían complementos de mejora ya cobran el smi porque el SMi los ha alcanzado».
La inflación vuelve a colarse.
Paco I de España recuerda que «la cesta de la compra cuesta un 40% más desde hace unos años».
omin0na insiste en que «todo sube un huevo y los salarios no» y defiende que el salario mínimo no lo pague ninguna empresa, sino que se mejore la productividad y se reduzca la mano de obra disponible.
Papo de luz va más allá y sostiene que la patronal no se queja porque «cada vez son más ricos y nosotros más pobres».
Qué cambia respecto a antes
El «informe oculto» y los 29.000 empleos quedan aparcados. La conversación se ha movido a dos terrenos nuevos: la medición de la productividad (con el ejemplo del camarero y los botellines) y el papel de la inmigración en la moderación salarial.
Trurl atribuye el crecimiento macroeconómico a la llegada masiva de inmigrantes, y
la_trotona replica que un SMI alto hace los puestos más atractivos para los trabajadores nacionales y reduce el incentivo para contratar extranjeros.
Lord Yavestruc cuela una noticia económica reciente para rebatir el «la economía va bien», y la discusión deriva hacia Aznar y el poder adquisitivo de hace 25 años.
La predicción que se da por fallida es la del colapso del empleo privado: los datos que maneja
la_trotona muestran crecimiento sostenido. La que sigue en pie es la de la igualación salarial: varios participantes dan por hecho que el SMI ha alcanzado a capas que antes cobraban más.
Klapaucius ironiza con subirlo a 3.000 euros «total, no afecta en nada», y
El exclavizador de mentes lleva la ironía al extremo de los 6.000 euros.