El PNV se abstendrá y el hilo se enreda en el paro y Bildu
El hilo ha dejado de hablar de los decretos de vivienda. La predicción que se impone es que el PNV se abstendrá, pero la conversación se ha ido por otros derroteros: la contabilidad del paro, los fijos discontinuos, el papel de Bildu en los ayuntamientos y el futuro del PNV. Un participante lo resume:
«No tienen aun muy claro que arbol toca sacudir...».
Qué se ha sabido
El debate arranca con un tuit de Radio Vitoria que se comenta en el hilo: una mujer desahuciada con dos hijos menores en Pintor Clemente Arraiz, en Vitoria-Gasteiz, explica que llevaba 15 años en esa vivienda y unos tres buscando otro piso. El enlace a la noticia sobre la eliminación del consejo de Movistar del que formaba parte Andoni Ortuzar sigue coleando, pero ya sin novedades.
En la discusión sobre el paro, un participante sostiene que los fijos discontinuos esconden un paro mayor y cifra el paro real en torno al 30%. Otro responde que la contabilidad no ha cambiado desde 1985 y cita una norma firmada por Joaquín Almunia el 11 de marzo de 1985. Se enlazan varios artículos de opinión y noticias sobre el «maquillaje» estadístico del paro, aunque no se aportan datos nuevos.
Sobre Bildu, se recuerda que ya ha gobernado y gobierna ayuntamientos como Donosti o Pamplona, y que dirigió la Diputación de Gipuzkoa hasta que perdió el poder. Se mencionan cagadas como perder subvenciones europeas por no pedirlas a tiempo y el sistema de recogida de basura en Hernani, donde los vecinos colgaban bolsas en una estructura metálica.
Dónde está la bronca
El choque central ya no es si el PNV vota a favor o se abstiene, sino que se ha desplazado a dos frentes. Por un lado, la contabilidad del paro: un bloque acusa al Gobierno de maquillar las cifras con los fijos discontinuos; otro responde que el sistema es el mismo desde 1985 y que los artículos que se enlazan son de medios hostiles. La discusión sube de tono con descalificaciones personales que no se reproducen aquí.
Por otro lado, el papel de Bildu. Unos sostienen que Bildu no sabe gobernar y que coloca a exetarras en puestos públicos; otros recuerdan que en Iruña lo están haciendo «bastante bien» y que la ciudad se ve limpia y cuidada. La disputa deriva hacia si Bildu moviliza o no entre los jóvenes: un participante afirma que entre los jóvenes no moviliza apenas nada comparado con los 80 o 90; otro responde que es la segunda fuerza y que en tres años será la primera.
También hay quien cambia el foco hacia el PNV:
«Los curas del PNV ya han aceptado su destino que es ser fagocitados por BILDU», dice un forero, que augura que votarán a favor de un decreto y en contra del otro. Otro añade que el PNV debería adoptar un papel neutral para salvarse de la debacle electoral.
Qué cambia respecto a antes
La predicción de la abstención se consolida, pero el asunto de los decretos de vivienda ha quedado arrinconado. El caso Ortuzar y el enchufismo siguen presentes, pero ahora comparten espacio con la contabilidad del paro y el ascenso de Bildu. Entra con fuerza el debate sobre si Bildu es una amenaza real para el PNV o si, por el contrario, su gestión municipal le está restando apoyos. La conversación se ha vuelto más amplia y menos centrada en la Diputación Permanente.