Feijóo y Vox: el hilo se enciende con el coste electoral
El debate sobre las líneas rojas de
Feijóo muta en un ajuste de cuentas sobre el voto útil. En este tramo, los participantes dejan de discutir si el PP mantendrá las leyes de género y pasan a calcular cuántos votos perderá por ello y si Vox se avendrá a pactar sin derogarlas. La conversación se llena de reproches cruzados, predicciones electorales y alguna que otra salida de tono.
Qué se ha sabido
El hilo arranca con un mensaje sobre los exámenes para maquinista de
Renfe, que pasa de
3 preguntas a todas, según un participante. Pronto se cuela un meme que compara la evolución de la ventana de Overton y augura que en
2050 la derecha internacional apoyará la pederastia. La conversación deriva hacia la etiqueta «PSOE azul» y hacia la posibilidad de que el PP derogue la ley trans. Un forero sostiene que «solo van a derogar la ley trans para q no puedas escapar de la discriminación». Otro recuerda que Feijóo propuso multar con
60.000 euros a los «purasangre». Se menciona también que Vox podría quitar la biogen, aunque sin concreción. Y se repite la idea de que Feijóo no será presidente porque no quiere. Un participante aporta un cálculo generacional: cree que al menos un
50% de los jóvenes que hoy votan al PP seguirán haciéndolo en su vida adulta, tras distinguir entre el rebelde que desarrolla su ideología contra su padre y el conformista que repite patrones.
Dónde está la bronca
El choque se ordena en tres frentes. Primero, el coste electoral: un participante sostiene que Feijóo hace lo que le conviene para no perder votos, y recuerda que Rivera dio marcha atrás en
24 horas al ver la que se le venía encima. Frente a él, otro afirma que «electoralmente para sus intereses es lo que tiene que hacer. No gana nada y tiene mucho que perder». La discusión se encona cuando alguien sentencia que «el que vote al PP para quitar la ley viogen es un profundo subnormal» y argumenta que Feijóo hace bien en no tocar nada para no perder votos cada vez que habla. La respuesta no se hace esperar: «Nunca lo entenderé. Sus votantes no quieren eso», replica otro, que considera que el PP se aferra a algo que la mayoría no quiere y que solo contenta a gente que jamás le votará. El segundo frente es la coherencia: varios participantes insisten en que votar al PP es votar al PSOE, y uno llega a proponer que se fusionen para ganar escaños. El tercero es el pacto con Vox: hay quien cree que Feijóo «se va a poner de rodillas» ante Vox si quiere ser presidente, mientras otro augura que Vox aceptará el intercambio porque el poder siempre es poder. La bronca sube de tono con insultos personales que el hilo no corrige pero que tampoco se convierten en argumento.
Qué cambia respecto a antes
La pregunta sobre si Feijóo mantendrá las leyes queda aparcada. Ahora el eje es el cálculo electoral y la credibilidad de las encuestas. Un participante avisa de que «muchos se van a llevar una sorpresa cuando vean que no sacan los votos que dicen las encuestas». Otro introduce la fecha del
29N como «examen final» para un electorado concreto, aunque sin desarrollarlo. La predicción que falla es la de que el anuncio cerraría el debate en la derecha: al contrario, lo reabre por el flanco del voto útil y de la sucesión generacional. Entra un asunto nuevo: el papel de los jóvenes votantes y la influencia paterna. Y se cuela, de refilón, la idea de que Feijóo dice una cosa y hará otra si llega al poder, con el precedente de Mertz y los inmigrantes como ejemplo.