El hilo se parte entre líneas rojas y votos de castigo
La conversación sobre las líneas rojas de Feijóo se rompe en dos: los que diseccionan la paradoja y los que ya han pasado a otra cosa. En medio, una pregunta que sobrevuela cada página: si Vox aceptará ese marco o si el pacto se va al garete antes de empezar.
Qué se ha sabido
El hilo arranca con un mensaje despectivo hacia el líder del PP que se sale de tono y marca el ambiente. A partir de ahí, el debate se ordena en tres frentes. Primero, la acusación de fondo:
«el PP asimilando leyes aprobadas por la extrema izquierda», resume un participante. Segundo, la sospecha de que el PP es
«el PSOE azul», etiqueta que varios repiten sin matices. Tercero, la pregunta que nadie responde:
«Y vox pactará con ellos?», lanza uno, y se queda sin contestación directa durante varias intervenciones.
El goteo de enlaces es constante. Un usuario encadena tuits sobre la UE y Marruecos tras la invasión de Ceuta, sobre Rafael Amargo y el socio empresarial de Begoña Gómez, sobre la ley de nietos, sobre un caso de corrupción socialista con
1,8 millones en ayudas, sobre la financiación de las cloacas del PSOE y sobre el nombramiento de un directivo de Renfe. También aparece un tuit de HazteOir sobre el Cristo de Felanitx y otro que pide anular el voto exterior. Ninguno de esos enlaces se discute en profundidad: se pegan y se pasa al siguiente.
Una fecha concreta se cuela en el ruido: el
16 de noviembre, plazo que la Audiencia Nacional contempla para que el PSOE entregue documentación a un juez, según un tuit pegado aquí. Y otra fecha, el
29N, que un participante llama «examen final» para un electorado concreto.
Dónde está la bronca
El choque real no es sobre Feijóo, sino sobre qué hacer con el voto. Un participante sostiene que
«por lo menos no miente para quitar votantes a Vox» y añade que el apoyo a esas políticas también es línea roja para él: no votará a ningún partido que las respalde. Enfrente, otro avisa de que
«mucho votante habitual de la pepé votará esta vez a bocs». Y un tercero responde a los entusiastas del «sólo queda vox» que quitar al perro para apoyar a otro casi peor no es una salida.
La bronca se encona cuando alguien propone repetir elecciones como hizo Ciudadanos con el PSOE si el pacto no sale. La propuesta queda flotando, sin apoyos claros. Mientras, las burlas sobre la orientación o la virilidad del líder del PP se cuelan en varios mensajes; el hilo no las corrige, pero tampoco las convierte en argumento.
Qué cambia respecto a antes
La conversación deja de girar sobre si Feijóo mantiene o no las leyes. Eso se da por sabido. Ahora el eje es el coste electoral: cuántos votantes del PP se van a Vox y si ese trasvase compensa el centro que se gana. La predicción que falla es la de que el anuncio cerraría el debate en la derecha; al contrario, lo abre por el flanco del voto útil. Entra un asunto nuevo, el
29N como fecha de examen para un bloque de votantes, y se cuela otro, el voto exterior, con una petición de anulación que queda sin réplica.
El hilo termina sin respuesta a la pregunta inicial sobre Vox. Un participante deja una frase que suena a cierre provisional:
«Eso es hoy. Que digan lo que quieran. El 30 comenzamos a hablar.»