El hilo se enciende con la hora del choque y la marcha a la vista
El tramo arranca con la política de siempre y termina en los minutos exactos. Hamtel suelta un tuit que da la vuelta a la tarde: el AVE retomó la marcha a las 8:43 y el choque fue a las 8:54. Once minutos. El Iryo también recibió orden de arrancar, pero no hubo comunicación sobre la imposibilidad de hacerlo. La pregunta deja de ser quién pulsó qué y pasa a ser por qué se dio esa orden con una señal roja activada.
Qué se ha sabido
Hamtel trae tres tuits de la misma cuenta, @Í, que se comentan sin descanso. El primero sostiene que el ministro mantiene la culpa en un solo controlador de Atocha «aunque luego se contradiga». El segundo añade la cronología:
8:43 el AVE retoma la marcha,
8:54 el accidente,
11 minutos de margen. El tercero remata: la marcha a la vista es a
40 km/h y el AVE iba a
145 km/h. Trichetin matiza que a esa velocidad ya había empezado a frenar al ver el tren parado. Mora añade que su coche frena solo con cámaras y sensores y que los trenes no tienen nada de eso. Euron G. insiste en un dato que ya flotaba:
ocho trenes parados en la misma vía en menos de 100 km. Pregunta si todos estaban en puntos negros. Nadie responde. Numbb enlaza una noticia de El Mundo sobre la entrega de datos de la ley de nietos en el consulado de Buenos Aires y sospecha que se usa para tapar el accidente. Bartleby deja un enlace a la hemeroteca de El Debate sin más comentario.
Dónde está la bronca
La bronca se divide en cuatro frentes. El primero es el político puro. Pamplinero sostiene que con el PSOE hay más tolerancia a los fallos y por eso habrá más accidentes. EB2026 lo resume en «a votar». EseEfeLegionario cuenta los días que faltan para las elecciones:
33. Jack D. Ripper recuerda el 11M para decir que no quiere hacer política con los muertos, y deja caer que entonces el PSOE ya acorralaba al Gobierno. Preñeitor sube el tono y pide responsabilidades que van más allá de una dimisión. Aeneas pregunta irónico a quién han sacado hoy de chivo expiatorio.
El segundo frente es el técnico. Hamtel y trichetin coinciden en que el AVE iba a 145 cuando la marcha a la vista obliga a 40. Euron G. insiste en los ocho trenes parados y en la decisión difícil de entender. Mora compara con los sensores del coche. RNSX y Archimanguina ya venían del tramo anterior pidiendo un sistema que frene solo; aquí la discusión se desplaza a por qué no se activó el que ya existe.
El tercero es el de la conspiración. Douglas MacArthur replica a quienes ven sabotaje: «el país se cae entero a pedacitos él solito». Manufacturer ironiza con el pato que grazna y camina como un pato. Andr3ws cita a JL de MundoDesconocido: «¿Casualidad? Yo no lo creo». Euron G. se pregunta quién se beneficia del caos y apunta a «los mercaderes» que quieren que España sea una curiosidad histórica. SamLowry imagina al perro cantando lo del chachachá. Trichetin lo resume: «¿Qué necesidad hay de la verdad si ya se tiene un relato que curiosamente te conviene?».
El cuarto es el de la experiencia personal. Frangelico cuenta que lleva dos años usando poco el tren en España porque los nuevos Renfe han salido malos. La semana pasada fue a Gijón y eligió un S130 antiguo antes que un S106 nuevo. Se fijó en que Pajares se cruza más despacio que cuando se abrió. La red dentro de Asturias, dice, es calamitosa: más de una hora para 61 km entre Pola de Lena y Gijón. Tardará mucho en subirse otra vez.
Qué cambia respecto a antes
El tramo anterior se cerró con la culpa repartida entre Puente, el mantenimiento y un fallo técnico sin nombre. Aquí aparece la hora exacta y la velocidad. La predicción de que el maquinista sería el chivo expiatorio se cumple a medias: el foco se mueve al controlador de Atocha y a la orden de reanudar la marcha. La cifra de fallecidos no se mueve. Nadie ha rectificado. El asunto de los ocho trenes parados queda sobre la mesa sin confirmación oficial. La política electoral entra con fuerza: 33 días para las elecciones y la sombra del 11M planeando sobre la conversación.