El hilo se enciende con la rueda de prensa de Puente
La comparecencia del ministro de Transportes, Óscar Puente, tras el siniestro de Urda ha incendiado el hilo. Los foreros no se ponen de acuerdo sobre si su explicación es torpe, falsa o ambas cosas, y la discusión deriva hacia el centro de control, la posible dimisión y el relato que se está construyendo.
La cifra de fallecidos no se mueve en este tramo, pero el debate sobre la responsabilidad sí.
Qué se ha sabido
El tramo arranca con la reacción a la rueda de prensa del ministro. Varios participantes reproducen fragmentos y los comentan en tiempo real.
Hamtel trae un tuit que resume la perplejidad general:
. El mensaje incide en que un tren circulara 20 minutos por una vía a 200 km/h sin que nadie lo detuviera, yendo directo hacia otro tren detenido, y que no hubiera ningún sistema de prevención en la red.
Knabenschiessen se hace eco de las palabras del ministro en rueda de prensa, que calificó de «inexplicable» que el centro de control autorizara la marcha del tren de Renfe. Para este forero, lo inexplicable es otra cosa: que haya gente al frente de estas responsabilidades sin capacidad para asumirlas.
Numbb aporta un enlace a Google Maps con la ubicación del lugar del siniestro:
la ubicación del lugar del siniestro.
Archimanguina lanza una pregunta técnica que sobrevuela el tramo: si es tan difícil poner un sensor GPS en cada tren que frene cuando dos se acerquen demasiado, cuando hasta los coches lo llevan.
Garrapatez compara la vigilancia del centro de control con la de un hospital: si el responsable de turno no asume que lo que pasa depende de él, acabará tomando café y mirando el móvil mientras el sistema falla.
Karlb apunta a una hipótesis: que ya hubiera una avería en el sistema y que se estuviera operando con algún dispositivo anulado. No lo afirma, lo deja caer.
Klaus María introduce un argumento sobre el trato a las víctimas: sostiene que se insiste en no instrumentalizar el dolor, salvo cuando conviene, y compara la movilización de asociaciones de víctimas de otros siniestros con la ausencia de la de Adamuz en este caso.
Dónde está la bronca
La bronca se divide en varios frentes. El primero es la credibilidad del ministro.
Gutiérrez que le veo sostiene que Puente improvisa mal y solo repite lo aprendido, y se pregunta si la investigación ha empezado siquiera.
Billy Ray lo resume como un ejercicio de echar balones fuera.
El segundo frente es la dimisión.
Corvo de Xallas pregunta con sorna si ya ha dimitido.
Rafabogado, en el tramo anterior, ya había explicado por qué no lo hará; aquí nadie espera que ocurra.
El tercero es el relato.
Kate the Great ironiza sobre la versión de que el maquinista corrige al centro de control, como si este fuera un personaje de dibujos animados.
Archimanguina deja caer que al presidente del Gobierno le están haciendo la cama.
También hay choque por el uso político de las víctimas.
Klaus María acusa a una parte de instrumentalizar el dolor según quién gobierne.
Mayor Jasón responde con un ejemplo de otro caso y critica lo que considera trato desigual.
Y aparece el debate sobre la seguridad del sistema.
Baltasar G thang compara las muertes en tren con las de la aviación comercial y concluye que hay demasiada incompetencia en las instituciones.
Supersonic Man carga contra la inversión en alta velocidad en zonas que considera poco pobladas.
Qué cambia respecto a antes
El foco se desplaza de la cifra de fallecidos y de la identidad de las víctimas a la comparecencia del ministro y a la versión oficial. La predicción de que no habrá dimisión se mantiene. Entra con fuerza la hipótesis de una avería previa en el sistema de señalización, que antes solo se apuntaba de pasada. Y se cuela un debate sobre el trato a las víctimas de otros siniestros que no estaba en el tramo anterior.