Gasoil a 1,86 € y dudas sobre el 3 € y el escudo social
El tramo arranca con guasa y termina con una pregunta en serio. «Lo de 3€ es verdad?», suelta uno. Entre medias, otro acaba de repostar gasoil a
1,86 € el litro y cuenta que cien euros no le llenaron el depósito, «y era de las baratas». Ya nadie discute el comunicado de Aramco: se discute qué se va a pagar el mes que viene y si habrá que dejar el coche aparcado.
Qué se ha sabido
El enlace de El Economista sobre el aviso de Arabia Saudí a las refinerías europeas se pega dos veces en este tramo, una casi de pasada y otra con el resumen de la noticia copiado debajo. A partir de ahí, el hilo deja de mirar el oleoducto y mira el bolsillo.
Un participante aporta el dato de su repostaje de esta misma tarde:
1,86 € el litro de gasoil,
cien euros que «no han cundido nada». Es el único precio real que aparece en todo el tramo y sirve para bajar a la tierra las previsiones de tres euros.
Otro sostiene que los países acumulan reservas estratégicas y que España tiene
tres meses cubiertos. No cita fuente y el hilo no se lo discute: pasa directamente a la lista de la compra.
En el capítulo de suministro, un forero recuerda de dónde viene el crudo que se refina aquí —Nigeria, Brasil, ahora Venezuela y Estados Unidos— y concluye que Ormuz y el Mar Rojo son problemas «de los chinos y los orientales». Otro añade que Estados Unidos ya es el mayor proveedor y que no conviene poner todos los huevos en la misma cesta, con África y Sudamérica como alternativa a medio plazo.
Aparece también la tesis de que Arabia Saudí quiere el barril por encima de los
100 dólares y de que, con su deuda y su gasto comprometido, necesita superar los
90 para no quebrar. Es una lectura de un participante, no un dato oficial, pero ordena buena parte de la discusión.
En el lado del consumo, uno pronostica restricciones y que solo los esenciales podrán coger coche; otro responde que él ya carga diez bonobuses; un tercero calcula que veinte viajes en bono bus equivalen a echar veinte euros. Y alguien pide en broma que el BCE «imprima crudo».
Hay también un pronóstico irónico sobre el precio, resumido en una línea: «Seguro que luego mengua».
Dos vídeos de YouTube se cuelgan al principio del tramo y pasan casi sin comentario.
El hilo los deja ahí y sigue con lo suyo.
Dónde está la bronca
El primer choque es el escudo social. Uno lo da por hecho con retintín: «nuestro gobierno activará el Escudo Social. No van a dejar a nadie atrás». La respuesta es la que enciende el tramo: para activarlo habría que tocar los impuestos de hidrocarburos que sostienen una parte de la recaudación, y quien contesta no se lo cree.
El segundo choque es de diagnóstico. Frente a quienes señalan al suministro —la prohibición de comprarle energía a Rusia, las guerras en los estrechos—, una participante responde que a España eso no le toca y que, si suben los carburantes, será «para concienciarnos». Traduce el precio a propaganda. Otros van por detrás con la misma idea: que las casualidades no son casuales.
Hay una tercera vía, más conspirativa: una parte del hilo atribuye los movimientos a un plan orquestado por intereses que no identifica y del que no aporta ninguna prueba. También hay quien descarga la culpa sobre el presidente estadounidense y sobre quienes, según ese mensaje, mueven los hilos.
Y una intervención reclama haber conservado el control de los yacimientos del Golfo tras la descolonización, con Venezuela como ejemplo. Nadie del hilo la sigue. Otro forero contesta que ese no es el plan de nadie y que, si alguien se hiciera con el crudo, sería para otros.
Qué cambia respecto a antes
La conversación ha dejado de discutir el oleoducto y discute el surtidor. El precio real que entra en el hilo,
1,86 €, convive con la pregunta de si llegará a
3 €, y nadie la responde. Lo que era titular catastrofista se ha convertido en duda de andar por casa.
Cambia también el reparto de culpas. Ya no es Arabia Saudí: son las prohibiciones a Rusia, las guerras de los estrechos, Estados Unidos como socio y, en la versión más cerrada, un plan que nadie prueba. Y entra un tema que no estaba: la restricción de circulación y el transporte público como plan B. Ahí el hilo se parte entre los que hablan de dejar el coche y los que ya se han pasado al bonobús por ahorro, aunque sea medio en broma.
El repostaje del día
El único dato duro de consumo del tramo: un depósito de pick-up, gasoil a
1,86 € y
cien euros que no llegaron para llenarlo. Quien lo cuenta añade que era «de las baratas». Sirve de contraste con la cifra de tres euros que sobrevuela el hilo sin que nadie la confirme.