El hilo arranca con 400.000 pisos menos y acaba en 1995
Arranca el hilo y en dos mensajes ya está montado el campamento. Un participante abre con tres enlaces del
7 de octubre sobre la caída de la oferta de alquiler y suelta la cifra:
400.000 viviendas fuera del mercado de larga estancia. A partir de ahí, el hilo se parte en dos: los que discuten la rentabilidad del casero y los que discuten si el casero existe o es una excusa.
Qué se ha sabido
Los enlaces que abren el tramo son tres:
la oferta de alquiler cae un 44% desde que Sánchez llegó a Moncloa,
400.000 viviendas retiradas del alquiler en la era Sánchez y
casi la mitad del parque de alquiler perdido, 393.000 viviendas. El que abre el hilo añade de su cosecha que en Cataluña la caída llega al
70% respecto a 2018 y que el precio de compra ha subido un
50% en el mismo periodo.
Más abajo aparece un cuarto enlace, este de otra cosa:
la venta de 1.860 viviendas públicas de Madrid a un fondo. Un forero lo usa para calcular que quien compró a un precio medio de
70.000 euros por unidad hizo una compra excelente. Ese dato se queda en el hilo como ejemplo de que la rentabilidad depende del precio de entrada, no del alquiler.
También entra una comparación con deuda: un bono USA a 10 años pagando cerca del
5,30% y a 30 años cerca del
5,70%. Y un cálculo de reformas: un piso barato con
30.000 euros de obra se va a
100.000 y alquilado a 500 euros deja un rendimiento mínimo.
Dónde está la bronca
El choque central es entre dos formas de mirar el mismo piso. Un lado sostiene que el alquiler no es negocio si no cubre inflación más riesgo, y que por eso el propietario vende. El otro lado responde que el propietario no es un inversor racional, sino alguien que guarda patrimonio y no sabe hacer otra cosa con el dinero.
La discusión se enreda con el arroz. Un participante plantea que si todos los vendedores de arroz se ponen de acuerdo en el precio, el comprador paga lo que le pidan, y que eso es lo que pasa con los alquileres. La respuesta es que la vivienda está intervenida por todas las administraciones y que por eso no hay más oferta. El hilo se va a los años noventa y a las devaluaciones de la peseta. Tres páginas discutiendo por una analogía con el arroz.
Hay un momento en que alguien rectifica a medias: reconoce que el alquiler no es una buena inversión, pero añade que hay que separar la renta del alquiler del valor del inmueble, como el dividendo y la acción. No cambia de bando, cambia de marco.
Y aparece el caso personal. Un forero cuenta su apartamento en Castelldefels:
200.000 euros hace siete años, alquilado a
1.000 euros al mes. Dice que con eso le salen los números. Otro responde que en su finca se vendió uno por
300.000 y que esos 100.000 de diferencia son casi
1.200 euros al mes en siete años. La plusvalía se come el alquiler.
Qué cambia respecto a antes
Lo que estaba sobre la mesa era la regla del 500 por 100.000. Aquí ya no se discute la regla: se discute si el propietario la aplica o no. Un participante lo dice claro: muchos no buscan rentabilidad corriente, buscan refugio. Eso desplaza el debate del cálculo al comportamiento.
Entra un asunto nuevo que no estaba: el riesgo país. Un forero dice que no se fía de los gobernantes, ni de los inquilinos, ni de la justicia, y que por eso no mete dinero en ladrillo español aunque tenga capital para hacerlo. Eso ya no es una cuenta, es una postura.
Y entra otro: la comparación con 2007. Alguien sostiene que 2026 se parece cada vez más a aquel año y que quien compre hoy puede ver el piso devaluado. Nadie lo rebate con datos en este tramo.
La cuenta de 1995
Un forero cuenta su experiencia como inquilino en los noventa. Habitación en piso compartido,
25.000 pesetas al mes, unos
300 euros de 2026. Encontrar piso costaba días con un periódico de anuncios. Compañeros de piso normales, todos españoles salvo un francés. Lo cuenta como término de comparación: eso era el mercado antes de que el precio de compra se despegara del alquiler. El hilo no discute el dato. Lo deja ahí.