La quiebra por intervención del Ueno Bank en Paraguay responde a un patrón financiero muy específico: un crecimiento acelerado, una insuficiencia drástica en sus índices de solvencia regulados y, fundamentalmente, la concesión irregular de créditos a empresas vinculadas a sus propios dueños (autopréstamos) combinada con el uso de masivos fondos públicos.
Si analizamos cuántos bancos han quebrado bajo estas exactas características (embelecos por créditos vinculados, insolvencia oculta y caída fulminante que desata crisis políticas) en los países solicitados, el recuento histórico y reciente es el siguiente:
Brasil: 1 caso histórico reciente (y decenas en los años 90)
* Caso Idéntico Reciente: El desplome y posterior liquidación del Banco Master. Este banco de tamaño medio experimentó un crecimiento vertiginoso ofreciendo rentabilidades inusualmente altas. Fue liquidado tras descubrirse un megadefalco de miles de millones de dólares que implicó activos inexistentes y créditos falsos. Al igual que en Paraguay con Santiago Peña, el colapso de Banco Master ha desatado un terremoto político e institucional que alcanza a miembros del Supremo Tribunal Federal y a la cúpula política brasileña.
* Antecedentes: Durante la década de los 90, bajo el programa de reestructuración PROER, Brasil vio la caída de gigantes como el Banco Econômico y el Banco Bamerindus debido a malos manejos, créditos vinculados insolventes y falta de liquidez sistémica.
Venezuela: Más de 15 bancos en una quiebra sistémica similar
* La Crisis de 1994: El caso de Ueno Bank es prácticamente un reflejo de lo que ocurrió en Venezuela con la histórica Crisis Bancaria de 1994. El detonante fue el colapso del Banco Latino (el segundo más grande del país en ese momento), el cual ocultó durante años una red de autopréstamos, créditos cruzados e inversiones fraudulentas a empresas de sus propios directivos amparados en influencias políticas.
* Su caída arrastró en cadena a más de 15 instituciones financieras (como el Banco Consolidado, Banco de Venezuela, Banco Pogre y Banco Maracaibo). El Estado tuvo que intervenir inyectando auxilios financieros equivalentes a gran parte del PIB del país, de manera similar al congelamiento y uso de fondos de pensión estatales vistos en Paraguay.
México: 14 bancos privatizados que quebraron bajo este patrón
* La Crisis del Tequila (1994-1995): Tras la privatización bancaria a principios de los 90, la falta de regulaciones estrictas provocó que muchas de las nuevas directivas bancarias se otorgaran créditos multimillonarios a sí mismos o a proyectos vinculados sin garantías reales.
* Con la devaluación de diciembre de 1994, el sistema colapsó y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) tuvo que intervenir de manera directa a 12 grandes instituciones financieras inicialmente (incluyendo Banca Unión —el primer intervenido por embelecos de su directivo—, Banca Cremi, Banco Oriente y Banco Obrero). En total, 14 de los 18 bancos privatizados terminaron quebrando y sus deudas fueron absorbidas por el fondo público de rescate conocido como