alfarroba
Himbersor
La huella imborrable de la Citroën C15
Fabricada y comercializada en los años 80 y 90, la C15 se convirtió en una de las furgonetas más populares de España. Su sencillez, ligereza y robustez la hicieron inseparable compañera de autónomos, repartidores, agricultores, ganaderos y cazadores, que encontraron en ella un vehículo fiable para todo tipo de trabajos. Bastida destaca que «está muy bien fabricada, se diseñó para durar y si te compraste una en su momento seguro que la tienes todavía y te está dando menos problemas que el coche que te compraste en el año 2020».
El mecánico insiste en que la clave de su durabilidad radica en su diseño: «Es una furgoneta demasiado simple pero a la vez muy robusta» y añade que «no suele dar fallos», lo que explica que todavía hoy se sigan viendo en circulación con relativa frecuencia.
Ingeniería pensada para resistir
En su análisis, Bastida subraya la solidez de cada componente. «Mirad cómo está esta unidad, que la verdad sigue funcionando, está todo en su sitio, vemos que las piezas son de un tamaño bastante contundente para el peso y la potencia que tiene. Es decir, está muy bien construida, sigue funcionando y la verdad que todo es de hierro, no hay nada de plástico».
Este detalle no es menor: la ausencia de piezas frágiles y la simplicidad mecánica han permitido que miles de C15 sobrevivan décadas después de salir de fábrica. Bastida recalca que «no hay nada que se pueda romper a corto plazo» y que todo está concebido para «durar el máximo tiempo posible sin dar ningún tipo de problema».