Rufián es un político que dejó su trabajo anterior y se dedica a la política. Empezó en El Corte Inglés y luego estudió una carrera de recursos humanos. Si os fijáis en los discursos y los circos que montaba cuando iba alguno del PP como la Espe, De Alfonso, el Aznar, o la animadversión que tiene a los de Junts, denota cierto rencor social por no haber nacido en un entorno de dinero, y eso no tiene nada que ver con el orgullo obrero; él lo camufla con un orgullo de clase obrera que considero falso e impostado, ya que alguien con un mínimo de dignidad no se presta a ser un juguete del sistema, ni se dedica a criticar durante horas lo bien que viven los otros cuando hay preguntas mucho más interesantes que hacer y cosas más importantes que señalar. Quizás también se desprecie a sí mismo porque se ha vendido, tanto a la burguesía separatista como a la pogre antiobrera y capitalista de Soros... pero desprecia todavía más ser de clase currante, con lo que la disonancia cognitiva del sujeto es grave.
Él lo que ha hecho toda su vida es intentar huir de la gente de pie; nadie con dos neuronas viniendo de fuera de Cataluña es independentista (ni siquiera Rufián, que lo utilizó para medrar en ERC), todo el mundo sabe que esa idea es el refugio de la burguesía catalana para conseguir prebendas y privilegios desde que surgió en el siglo XIX. A este personaje le venía bien para dejar su trabajo anterior y entrar en el congreso (creo que en ERC llegaron a sospechar que era un infiltrado del CNI por lo poco creíble que era); diez años lleva ya con ello, él, que decía que iba a estar dos días y ahí le tienes, peleándose por unos escaños más con los otros políticos de la pogre del sistema... Un político típico y común, sin más. Lo sabe y quizás haya una pequeña parte de él que se arrepienta; me parece que por eso es tan infeliz y por eso cada vez que lo pilla el Vito Quiles saliendo del bar cercano al congreso suela ir colocado y bebido.