Estoy cansado del liberalismo anacrónico. Bien que hacen los jóvenes franceses.
Un tipo que mantiene un gasto sobre PIB del 57%, que ha disparado el déficit público cada vez que ha tenido protestas (para contentar a no sé quién), que no sabe qué hacer con el déficit, que en 9 años no ha hecho ninguna reforma importante... Y el broche final, la crisis de deuda europea que viene. Vamos, el ultraliberalismo en persona. Si no fuera porque en Francia la palabra liberal (en su vertiente económica) es un insulto y todos los partidos huyen de ella.
