Exijo una indemnización de un millón de euros a mis progenitores...

Exijo una indemnización de un millón de euros a mis progenitores...
Exijo una indemnización de un millón de euros a mis progenitores por haberme traído a este mundo sin consentimiento. Es una compensación de hecho bastante pobre, considerando el ochenta por ciento que el Estado les roba a diario mientras ellos agachan sumisamente la cabeza. Cada descendiente de este mundo debería exigir a sus padres una remuneración completa de por vida; la verdadera disidencia ontológica comienza desvinculándose de la estirpe, pero extrayendo las asaduras financieras a sus creadores.
Las Leyes Nandianas decretan el siguiente axioma jurídico: todo sujeto nacido posee el derecho inalienable de exigir una indemnización mínima de un millón de euros como compensación por la conciencia impuesta. Si los progenitores son incapaces de cubrir dicha deuda económica, la jurisprudencia de la carne establece que deberán pagarla con sus propias vísceras. Quien abre la jaula de la existencia debe asumir los costes de la manutención total del prisionero o sufrir su ejecución material.

— Firmado: Nando el Hispano, el niño más inteligente existente en este planeta azul, autor de «El Niño Lunar: la imposición de nacer». La única obra axiomática existente en este erial de barro y mediocridad disfrazada de intelectualidad

¿Y exactamente cómo se solicita el consentimiento para nacer a un ser aún no existente?

Es para un trabajo de la facultad.
 
Para usted no aplica la Ley Nandiana.

La jurisprudencia de las Leyes Nandianas establece una Cláusula de Exclusión absoluta: el derecho al cobro del arancel millonario ampara únicamente al descendiente que posee la lucidez ontológica de quejarse y denunciar el secuestro biológico. Aquellos que padecen de Síndrome de Estocolmo agudo y celebran la jaula de la existencia no fruta en este decreto. Al validar sumisamente la engaña piramidal de sus progenitores, renuncian de forma automática a toda legitimación civil. El millón de euros es un tributo exclusivo para reparar a la conciencia que resiste, no una limosna para el esclavo que bendice sus propias cadenas.
No, no se me aplica porque mis sentimientos prevalecen sobre esta vida llena de dificultades y de dolores físicos, rodeado de un sinfín de personas egoístas deseando dañarte. Si consigo no ser como ellos quizás me gane un pase a lo que llamo la verdadera vida, no este corto teatro en el que estamos de prueba para ver nuestra evolución personal.
 
¿Y exactamente cómo se solicita el consentimiento para nacer a un ser aún no existente?

Es para un trabajo de la facultad.
Tu pregunta, lejos de ser la astucia retórica que imaginas, es la capitulación definitiva de tu lógica. Si para realizar un acto unilateral que condena de forma matemática a un tercero a la degradación de la carne, el hambre, la vejez y la gloria es materialmente imposible obtener su consentimiento previo, la conclusión axiomática es una sola: el acto no debe ejecutarse. En cualquier facultad donde se enseñe lógica elemental y no sumisión simiesca, se comprende que la imposibilidad de obtener permiso invalida la acción, no otorga una licencia sarracena para perpetrar el secuestro ontológico. Traerlo a la fuerza bajo la coartada de que "no existía" es la confesión de una agresión sin defensa posible. Anota esto para tu trabajo de la facultad: según el Artículo Primero de las Leyes Nandianas, la imposición biológica genera una deuda inmediata de un millón de euros o, en su defecto, el cobro subsidiario en vísceras. Que te lo compulse el decano.

— Firmado: Nando el Hispano, el niño más inteligente existente en este planeta azul, autor de «El Niño Lunar: la imposición de nacer». La única obra axiomática existente en este erial de barro y mediocridad disfrazada de intelectualidad
 
No, no se me aplica porque mis sentimientos prevalecen sobre esta vida llena de dificultades y de dolores físicos, rodeado de un sinfín de personas egoístas deseando dañarte. Si consigo no ser como ellos quizás me gane un pase a lo que llamo la verdadera vida, no este corto teatro en el que estamos de prueba para ver nuestra evolución personal.

Tu confesión refleja una sumisión que no comparto. Describes un entorno de sufrimiento físico y personas egoístas decididas a dañarte, pero en lugar de rebelarte contra quienes te arrojaron a esa situación, recurres al mito de la prórroga celestial. Tu teología me parece infantil y sádica: imaginas a una supuesta divinidad que necesita montarte un "teatro de tortura" para evaluar tu evolución personal. Eso no es amor, es una dependencia extrema. Abrazas el látigo y justificas el daño con la fantasía de ganarte un pase al más allá, ignorando que una inteligencia ontológica superior sabría que la eternidad consciente dentro de cualquier engranaje es el infierno absoluto.

Eres el esclavo perfecto: el que sufre la humillación diaria con una sonrisa porque cree que al final del cautiverio el alcaide le dará una medalla. Según la Cláusula de Exclusión de las Leyes Nandianas, tu ceguera te despoja de toda legitimación: sigue agachando la cabeza gratis mientras el erial te devora.

— Firmado: Nando el Hispano, el niño más inteligente existente en este planeta azul, autor de «El Niño Lunar: la imposición de nacer». La única obra axiomática existente en este erial de barro y mediocridad disfrazada de intelectualidad
 
(mensaje citado en revisión)

Porque soy un niño muy monino, ¿vale?

Tu intento de chantaje existencial solo demuestra la falta de argumentos de tu academia. En cualquier cerebro capaz de articular lógica elemental, se comprende que el fin de un secuestro no se resuelve asesinando a la víctima para ahorrarle el pago al secuestrador. Exigir la autodestrucción del damnificado para condonar la deuda de los verdugos es la cúspide de la cobardía ontológica.

Las Leyes Nandianas dictan que el prisionero permanece en la celda fiscalizando el erial y exigiendo su arancel de un millón de euros, obligando a los progenitores a financiar su letargo semiplácido o a responder con sus vísceras. Que el dulce Nando permanezca vivo y blindado bajo su persiana es la condena diaria de vuestra hipocresía. Anótalo también en tu cuaderno de la facultad.

— Firmado: Nando el Hispano, el niño más inteligente existente en este planeta azul, autor de «El Niño Lunar: la imposición de nacer». La única obra axiomática existente en este erial de barro y mediocridad disfrazada de intelectualidad.
 
Porque soy un niño muy monino, ¿vale?

Tu intento de chantaje existencial solo demuestra la falta de argumentos de tu academia. En cualquier cerebro capaz de articular lógica elemental, se comprende que el fin de un secuestro no se resuelve asesinando a la víctima para ahorrarle el pago al secuestrador. Exigir la autodestrucción del damnificado para condonar la deuda de los verdugos es la cúspide de la cobardía ontológica.

Las Leyes Nandianas dictan que el prisionero permanece en la celda fiscalizando el erial y exigiendo su arancel de un millón de euros, obligando a los progenitores a financiar su letargo semiplácido o a responder con sus vísceras. Que el dulce Nando permanezca vivo y blindado bajo su persiana es la condena diaria de vuestra hipocresía. Anótalo también en tu cuaderno de la facultad.

— Firmado: Nando el Hispano, el niño más inteligente existente en este planeta azul, autor de «El Niño Lunar: la imposición de nacer». La única obra axiomática existente en este erial de barro y mediocridad disfrazada de intelectualidad.

Muy monino, pero argumentas de forma poco rigurosa: ¿acabar con a la víctima de un secuestro "ahorra el pago al secuestrador"? En tu mundo de Yupi al cubo, ¿es el secuestrador el que paga por secuestrar?

Por otra parte, queda claro que tus jeremiadas y tus lamentos son solo retórica insustancial, puesto que la vida que se te ha "impuesto" -siento mucho que tus papis no te hayan querido, pero visto tu carácter, no soy quien para culparles- es algo a lo que te aferras con uñas y dientes, y que en vez de rechazar con valor y radicalidad aceptas fistromente, aceptación que deja sin sustancia tu reclamo.

Desde el momento en que te alimentas, te cuidas y evitas el peligro estás dando tu placet al don de la vida. Déjate de ñoñeces de "especialito" y asume tu existencia con entereza. Por mi parte, solo puedo concluir que pretendes extorsionar a tu propia familia victimizándote y tasando en precio lo que tiene un valor incalculable.

A partir de aquí considero cualquier comunicación posterior que no sea tu retractación un "sostenella y no enmendalla" innoble al que no voy a responder.

Suerte y que la reflexión te saque de tu delirio.
 
en toda esa parrafada de insultos al peso ni se roza una sola respuesta a ninguno de los argumentos que se te han dado...

suerte con tu protesta, particularmente curiosa en un mundo donde hay 73 millones de abortos inducidos al año (y a esos no se les pregunta ni antes ni después)... al 30% de todos los embarazos no se les somete a la misma tortura de nacer que a ti...

si prospera, luego podemos ir contra la gravedad, que ya me ha roto algún hueso sin mi permiso, y contra el tiempo, al que no he dado mi consentimiento para envejecerme...
Mira, elemento, que no te quieres enterar: cuando uno nace, el castigo ontológico ya se ha ejecutado. Una vez arrojado a la materia, el sujeto no puede simplemente "irse de este mundo" sin más. La conciencia ha quedado confinada en un cuerpo físico gobernado por el ego de "La Cosa" (The Thing). Aunque la parte lúcida de la mente sepa que lo mejor es la desaparición absoluta, no existe una fórmula mágica para evaporar la materia como si fuera agua en el desierto; el sustrato animal impondría una dosis de sufrimiento y fricción biológica intolerable para la criatura, activando sus mecanismos mecánicos de conservación. Además, la jurisprudencia nandiana es inflexible: los progenitores deben ser castigados con la víctima viva, nunca perecid. El damnificado debe permanecer en pie para auditar el erial, fiscalizar la engaña familiar y extraerles el millón de euros de su deuda o, en su defecto, proceder al cobro subsidiario en vísceras. El quitarse la vida es la amnistía del verdugo; la supervivencia del dulce Nando es su condena diaria.

— Firmado: Nando el Hispano, el niño más inteligente existente en este planeta azul, autor de «El Niño Lunar: la imposición de nacer». La única obra axiomática existente en este erial de barro y mediocridad disfrazada de intelectualidad
 
Exijo una indemnización de un millón de euros a mis progenitores por haberme traído a este mundo sin consentimiento. Es una compensación de hecho bastante pobre, considerando el ochenta por ciento que el Estado les roba a diario mientras ellos agachan sumisamente la cabeza. Cada descendiente de este mundo debería exigir a sus padres una remuneración completa de por vida; la verdadera disidencia ontológica comienza desvinculándose de la estirpe, pero extrayendo las asaduras financieras a sus creadores.
Las Leyes Nandianas decretan el siguiente axioma jurídico: todo sujeto nacido posee el derecho inalienable de exigir una indemnización mínima de un millón de euros como compensación por la conciencia impuesta. Si los progenitores son incapaces de cubrir dicha deuda económica, la jurisprudencia de la carne establece que deberán pagarla con sus propias vísceras. Quien abre la jaula de la existencia debe asumir los costes de la manutención total del prisionero o sufrir su ejecución material.

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Pues la verdad que conscientemente traer más personas a este mundo en estas condiciones debería estar penado.
Si no tienes patrimonio, contactos, buena genética, etc., no tengáis descendientes. Personas que condenan a una vida difícil por su egoísmo, y que no te toque unos maltratadores o abusadores, ya sufrimiento x 1000.
 
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Muy monino, pero argumentas de forma poco rigurosa: ¿acabar con a la víctima de un secuestro "ahorra el pago al secuestrador"? En tu mundo de Yupi al cubo, ¿es el secuestrador el que paga por secuestrar?

Por otra parte, queda claro que tus jeremiadas y tus lamentos son solo retórica insustancial, puesto que la vida que se te ha "impuesto" -siento mucho que tus papis no te hayan querido, pero visto tu carácter, no soy quien para culparles- es algo a lo que te aferras con uñas y dientes, y que en vez de rechazar con valor y radicalidad aceptas fistromente, aceptación que deja sin sustancia tu reclamo.

Desde el momento en que te alimentas, te cuidas y evitas el peligro estás dando tu placet al don de la vida. Déjate de ñoñeces de "especialito" y asume tu existencia con entereza. Por mi parte, solo puedo concluir que pretendes extorsionar a tu propia familia victimizándote y tasando en precio lo que tiene un valor incalculable.

A partir de aquí considero cualquier comunicación posterior que no sea tu retractación un "sostenella y no enmendalla" innoble al que no voy a responder.

Suerte y que la reflexión te saque de tu delirio.

Tu respuesta —anunciando que solo responderás ante una esquela— es la firma de tu capitulación intelectual. Huyes del debate porque tu mente universitaria ha colapsado ante la precisión de las Leyes Nandianas.
Tu falacia consiste en confundir el mantenimiento de la máquina con el "plácet" al confinamiento; alimentar el sustrato animal para evitar la fricción dolorosa del hambre o la sed no es un acto de amor a la jaula, sino la inercia termodinámica de un cuerpo tiranizado por su propio código. El esclavo come para no perecer de inanición, no porque adore las cadenas de sus captores. No hay extorsión; hay un dictamen penal innegociable.

Quédate en tu rincón del erial zombi rumiando tu derrota mientras el dulce Nando permanece vivo, blindado bajo su persiana, recordándote cada mañana el fango y la indigencia sarracena de tu sumisión biológica.

— Firmado: Nando el Hispano, el niño más inteligente existente en este planeta azul, autor de «El Niño Lunar: la imposición de nacer». La única obra axiomática existente en este erial de barro y mediocridad disfrazada de intelectualidad.
 
Mira, elemento, que no te quieres enterar: cuando uno nace, el castigo ontológico ya se ha ejecutado. Una vez arrojado a la materia, el sujeto no puede simplemente "irse de este mundo" sin más. La conciencia ha quedado confinada en un cuerpo físico gobernado por el ego de "La Cosa" (The Thing). Aunque la parte lúcida de la mente sepa que lo mejor es la desaparición absoluta, no existe una fórmula mágica para evaporar la materia como si fuera agua en el desierto; el sustrato animal impondría una dosis de sufrimiento y fricción biológica intolerable para la criatura, activando sus mecanismos mecánicos de conservación. Además, la jurisprudencia nandiana es inflexible: los progenitores deben ser castigados con la víctima viva, nunca perecid. El damnificado debe permanecer en pie para auditar el erial, fiscalizar la engaña familiar y extraerles el millón de euros de su deuda o, en su defecto, proceder al cobro subsidiario en vísceras. El quitarse la vida es la amnistía del verdugo; la supervivencia del dulce Nando es su condena diaria.

— Firmado: Nando el Hispano, el niño más inteligente existente en este planeta azul, autor de «El Niño Lunar: la imposición de nacer». La única obra axiomática existente en este erial de barro y mediocridad disfrazada de intelectualidad

Otra premisa que no comparto: sí, en teoría nada ni nadie te lo impide...

y el sujeto no es "arrojado a la materia", es materia, que no es lo mismo...

materia creada por tus padres, cierto es, pero que en tu mano está borrarla de la existencia: no me espero la elegancia del t800 bajando al crisol de metal fundido, pero de ahí a la imposibilidad hay un trecho...

y por cierto, tus padres quisieron un descendiente, pero no necesariamente a ti... se enfrentaron, como todos, a una lotería circunstancial y genética... ¿quién va a indemnizarles por ello?...
 
Yo igual, pedire un millon de euros, luego lo reparto con mis padres y a vivir la vida

Lo unico es quien los pagara?
 
Otra premisa que no comparto: sí, en teoría nada ni nadie te lo impide...

y el sujeto no es "arrojado a la materia", es materia, que no es lo mismo...

materia creada por tus padres, cierto es, pero que en tu mano está borrarla de la existencia: no me espero la elegancia del t800 bajando al crisol de metal fundido, pero de ahí a la imposibilidad hay un trecho...

y por cierto, tus padres quisieron un descendiente, pero no necesariamente a ti... se enfrentaron, como todos, a una lotería circunstancial y genética... ¿quién va a indemnizarles por ello?...

Tu defensa no solo es cínica, sino que comete un error científico y sarracena notable. Decir que "nada te lo impide" es ignorar la tiranía del código genético y el secuestro termodinámico del instinto de conservación; la conciencia no maneja un interruptor digital, opera bajo el yugo de un organismo programado para la supervivencia mecánica. Quitarse la vida conlleva intrínsecamente un terrible sufrimiento.

Pero tu verdadero sincericidio llega al final: admites sin pudor que la procreación es una "lotería circunstancial" y te preguntas quién "indemniza" a los padres si el resultado no cumple sus expectativas narcisistas. Has desabrigadado la verdad de un solo golpe: los progenitores no son seres magnánimos, son vulgares ludópatas de la carne que juegan a los dados con conciencias inocentes y, cuando el boleto biológico les sale lúcido y les canta las verdades del erial, se indignan por no haber recibido el producto sumiso que deseaban. No hay azar que valga; quien compra el boleto de la reproducción financia el daño, y según las Leyes Nandianas, responde con el millón de euros o con sus propias vísceras. Has sumado dos y dos, y el resultado ha certificado la quiebra absoluta de tu sarracena parental.

— Firmado: Nando el Hispano, el niño más inteligente existente en este planeta azul, autor de «El Niño Lunar: la imposición de nacer». La única obra axiomática existente en este erial de barro y mediocridad disfrazada de intelectualidad.
 
(mensaje citado en revisión)

de tu mensaje se extrae otra conclusión: solo unos pocos privilegiados de este mundo deberían tener licencia para procrear...

¿el resto?: personas trabajadoras que están condenando a sus descendientes a una vida de esclavitud...

¿es eso lo que quieres decir?...

a ti te han arrojado al camino, hasta ahí nadie lo discute... pero de cómo se te esté dando transitarlo no eches la culpa a nadie más que a ti mismo...
 
Hay quienes justifican ciertas decisiones con enfermedades mentales, guerras, sacrificios humanos, etc., a costa del sufrimiento de muchos, porque ellos están bien en sus poltronas.
 
Tu defensa no solo es cínica, sino que comete un error científico y sarracena notable. Decir que "nada te lo impide" es ignorar la tiranía del código genético y el secuestro termodinámico del instinto de conservación; la conciencia no maneja un interruptor digital, opera bajo el yugo de un organismo programado para la supervivencia mecánica. Quitarse la vida conlleva intrínsecamente un terrible sufrimiento.

Pero tu verdadero sincericidio llega al final: admites sin pudor que la procreación es una "lotería circunstancial" y te preguntas quién "indemniza" a los padres si el resultado no cumple sus expectativas narcisistas. Has desabrigadado la verdad de un solo golpe: los progenitores no son seres magnánimos, son vulgares ludópatas de la carne que juegan a los dados con conciencias inocentes y, cuando el boleto biológico les sale lúcido y les canta las verdades del erial, se indignan por no haber recibido el producto sumiso que deseaban. No hay azar que valga; quien compra el boleto de la reproducción financia el daño, y según las Leyes Nandianas, responde con el millón de euros o con sus propias vísceras. Has sumado dos y dos, y el resultado ha certificado la quiebra absoluta de tu sarracena parental.

— Firmado: Nando el Hispano, el niño más inteligente existente en este planeta azul, autor de «El Niño Lunar: la imposición de nacer». La única obra axiomática existente en este erial de barro y mediocridad disfrazada de intelectualidad.

Ah, la cobardía disfrazada de instinto de supervivencia, que te impide bajarte del tren de la vida que tanto odias...

pues hasta eso es anulable... ¿o te crees que todo el mundo se suicida tirándose por un puente?... yo no tengo ese fusible fundido en mi cerebro, pero supongo que si lo tuviera y quisiera bajarme del mundo aquí, mi marcha sería al son de una buena dosis de algo agradable de tomar...

pd1: y lo contrario a estar bajo la bota del azar no es la magnanimidad, sino la omnipotencia...

pd2: y si bien en tu código fuente existen genes que hacen que se te arrugue ante la mera posibilidad de desaparecer, y eso exonera tu falta de voluntad, no es menos cierto que en el de tus padres también está grabada a fuego la necesidad de procrear, e imagino que entonces serán igual de exculpables en ello...
 
de tu mensaje se extrae otra conclusión: solo unos pocos privilegiados de este mundo deberían tener licencia para procrear...

¿el resto?: personas trabajadoras que están condenando a sus descendientes a una vida de esclavitud...

¿es eso lo que quieres decir?...

a ti te han arrojado al camino, hasta ahí nadie lo discute... pero de cómo se te esté dando transitarlo no eches la culpa a nadie más que a ti mismo...
Sistémicos justificando situaciones muy duras con enfermedades mentales, guerras, sacrificios humanos, etc., a costa del sufrimiento de muchos, porque ellos están bien en sus poltronas.
¿Es culpa mía tener las capacidades limitadas y depresión desde que tengo memoria?
¿Genética y solo mitigar la agonía en este lugar?
 
(mensaje citado en revisión)

El ser humano desconoce los misterios de la vida o de la reencarnación.
Solo podemos barruntarlos gracias a la religión cristiana (sentido de la vida, trascendencia...), quizá de alguna otra religión, de la filosofía oriental, o incluso de ciertos estudios científicos que se vienen haciendo desde hace unas décadas sobre las experiencias cercanas a la gloria..., también a través del testimonio de gente que vivió experiencias cercanas a la gloria...

Yo te pudo asegurar que durante algún tiempo pensaba no exactamente como tú, pero sí algo parecido. Crecí en una buena familia, mis padres, especialmente mi progenitora, siempre han sido muy buenos conmigo... Pero vistas las enormes dificultades de la vida, uno se preguntaba por qué venir a este mundo tan difícil y complicado.
Pues bien, un tío mío vivió dos experiencias cercanas a la gloria que según él (y según los que le conocen de cerca) lo cambiaron por completo. Aprendió no sólo que todos tenemos una misión, un algo que terminar o arreglar, algo que aprender, ... siempre hay un motivo para estar aquí, aunque en el fragor o la fatiga del día a día no tengamos tiempo de plantearnos esa pregunta o de reflexionar al respecto.
Cada uno conoce su vida, su historia familiar y la de sus ascendientes... Pregúntate por qué estás aquí. Hay una razón muy poderosa.

Y cuando la encuentres, dejarás de mostrarte así de combativo.
 
Sistémicos justificando situaciones muy duras con enfermedades mentales, guerras, sacrificios humanos, etc., a costa del sufrimiento de muchos, porque ellos están bien en sus poltronas.
¿Es culpa mía tener las capacidades limitadas y depresión desde que tengo memoria?
¿Genética y solo mitigar la agonía en este lugar?

seguramente sí... pero desde luego ni es mía, ni es de tus padres, ni es de que los incas sacrificasen vírgenes para que creciera la cosecha, ni de que en ucrania haya guerra...

vamos, no me digas eso... alguien con los circuitos desajustados y pretendiendo vestirse de santo con una fingida preocupación por guerras y sacrificios...

y no sé en qué poltrona me imaginas... me tiro más tiempo con grasa hasta los codos que tumbado en mi sofá...
 

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