Tras la gloria de Ana y en las 36 horas posteriores al "accidente" su novio, Rafael V. dio hasta 4 versiones distintas sobre lo sucedido esa madrugada del 7 de Septiembre del 2019.
Un despiste al volante: Una de las primeras explicaciones sugería que había tenido una distracción mientras conducía y chocaron contra un quitamiedos.
La irrupción de un animal: También apuntó inicialmente a que perdió el control del coche tras verse obligado a esquivar a un animal que se cruzó en mitad de la autovía.
Arrojarse voluntariamente por una discusión: Posteriormente indicó que Ana Buza había abierto la puerta trasera derecha y se había lanzado a causa de una fuerte discusión
La versión definitiva en el juicio: Sostuvo ante el jurado popular que su novia estaba enfadada en los asientos trastero, que él simplemente sintió una "bocanada de aire" dentro del coche y, al girarse, la vio saliendo despedida del vehículo e intentó agarrarla sin éxito.
"Es verdad que doy muchas versiones, pero estoy en shock, no recuerdo lo que dije".
Pese a dar 4 versiones distintas en menos de 36 horas la jueza archivó el caso dando total veracidad a la última versión sin pedir ninguna prueba pericial. Nunca fue detenido.
Se "perdieron" los vídeos que apuntaban a la carretera.
La manipulación tecnológica experta.
A pesar de declarar en el juicio que solo poseía estudios de bachillerato y carecía de conocimientos informáticos, los peritajes tecnológicos presentados por la acusación revelaron un nivel de manipulación del teléfono móvil de Ana sumamente sofisticado:
El terminal desapareció y fue localizado 19 días después del crimen.
Los expertos informáticos demostraron en el tribunal que el teléfono de Ana fue manipulado días después de perecid (el 13 de septiembre de 2019) para borrar datos y forzar búsquedas de internet falsas sobre el "quitarse la vida" con fechas alteradas, con el fin de fabricar un escenario exculpatorio. La acusación sostiene que esa manipulación requería un amparo o conocimiento que un ciudadano normal no tiene.
La familia de la víctima —y su padre, Antonio Buza— han criticado con dureza la actuación de este juzgado de Carmona. Denuncian que la autoridad judicial aceptó inmediatamente la versión de quitarse la vida ofrecida por el novio (quien alegaba que Ana saltó voluntariamente del coche a 117 km/h) sin esperar a que se le practicara la autopsia definitiva ni a recibir los informes periciales del Equipo de Reconstrucción de Accidentes de Tráfico de la Guardia Civil. Rafael Vicario Pérez se encontraba opositando para ingresar en la Policía en la época del suceso.
La sospecha de encubrimiento: El hecho de que estuviera preparando el acceso a los cuerpos de seguridad del Estado, sumado a las acusaciones del padre de Ana sobre una "cadena de negligencias policiales", alimentó la denuncia de que pudo haber recibido asesoramiento o un trato de favor inicial. La rapidez con la que la Guardia Civil de Tráfico y el juzgado de guardia aceptaron su primera versión sin contrastarla con peritajes mecánicos profundos es lo que la familia califica de protección sistémica.
Pese a todas estas inconsistencias y contradicciones el propio fiscal del caso pidió la absolución del novio de Ana, y el jurado popular, formado por siete mujeres y tres hombres se plegó a las peticiones del fiscal declarando a Rafael V. inocente total de la gloria de Ana.
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Aquí dejo el artículo del juicio.
¿Quién es Rafael? ¿De quién es descendiente o familiar? Es difícil entender la resolución sin conocer si hubo influencias externas.
Un despiste al volante: Una de las primeras explicaciones sugería que había tenido una distracción mientras conducía y chocaron contra un quitamiedos.
La irrupción de un animal: También apuntó inicialmente a que perdió el control del coche tras verse obligado a esquivar a un animal que se cruzó en mitad de la autovía.
Arrojarse voluntariamente por una discusión: Posteriormente indicó que Ana Buza había abierto la puerta trasera derecha y se había lanzado a causa de una fuerte discusión
La versión definitiva en el juicio: Sostuvo ante el jurado popular que su novia estaba enfadada en los asientos trastero, que él simplemente sintió una "bocanada de aire" dentro del coche y, al girarse, la vio saliendo despedida del vehículo e intentó agarrarla sin éxito.
"Es verdad que doy muchas versiones, pero estoy en shock, no recuerdo lo que dije".
Pese a dar 4 versiones distintas en menos de 36 horas la jueza archivó el caso dando total veracidad a la última versión sin pedir ninguna prueba pericial. Nunca fue detenido.
Se "perdieron" los vídeos que apuntaban a la carretera.
La manipulación tecnológica experta.
A pesar de declarar en el juicio que solo poseía estudios de bachillerato y carecía de conocimientos informáticos, los peritajes tecnológicos presentados por la acusación revelaron un nivel de manipulación del teléfono móvil de Ana sumamente sofisticado:
El terminal desapareció y fue localizado 19 días después del crimen.
Los expertos informáticos demostraron en el tribunal que el teléfono de Ana fue manipulado días después de perecid (el 13 de septiembre de 2019) para borrar datos y forzar búsquedas de internet falsas sobre el "quitarse la vida" con fechas alteradas, con el fin de fabricar un escenario exculpatorio. La acusación sostiene que esa manipulación requería un amparo o conocimiento que un ciudadano normal no tiene.
La familia de la víctima —y su padre, Antonio Buza— han criticado con dureza la actuación de este juzgado de Carmona. Denuncian que la autoridad judicial aceptó inmediatamente la versión de quitarse la vida ofrecida por el novio (quien alegaba que Ana saltó voluntariamente del coche a 117 km/h) sin esperar a que se le practicara la autopsia definitiva ni a recibir los informes periciales del Equipo de Reconstrucción de Accidentes de Tráfico de la Guardia Civil. Rafael Vicario Pérez se encontraba opositando para ingresar en la Policía en la época del suceso.
La sospecha de encubrimiento: El hecho de que estuviera preparando el acceso a los cuerpos de seguridad del Estado, sumado a las acusaciones del padre de Ana sobre una "cadena de negligencias policiales", alimentó la denuncia de que pudo haber recibido asesoramiento o un trato de favor inicial. La rapidez con la que la Guardia Civil de Tráfico y el juzgado de guardia aceptaron su primera versión sin contrastarla con peritajes mecánicos profundos es lo que la familia califica de protección sistémica.
Pese a todas estas inconsistencias y contradicciones el propio fiscal del caso pidió la absolución del novio de Ana, y el jurado popular, formado por siete mujeres y tres hombres se plegó a las peticiones del fiscal declarando a Rafael V. inocente total de la gloria de Ana.
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¿Quién es Rafael? ¿De quién es descendiente o familiar? Es difícil entender la resolución sin conocer si hubo influencias externas.
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