El Lonchafinista
Madmaxista
Abran paso, conforeros, agarren sus latas y pónganse cómodos, porque lo de la France promete tardes de gloriosa nutrición para este, nuestro foro.
La segunda "locomotora" del euro (junto a los seres de luz alemanes) está con el déficit en modo cohete (+5%) y la deuda cabalgando holgadamente por encima del 120% del PIB. Traducido al idioma de la calle: están más quebrados que un pepito que firmó una hipoteca a tipo variable en 2007.
1. El bono francés huele a chamusquinaLos mercados (esos señores con una manola que no entienden de relatos oficiales) le están viendo las orejas al lobo. El rendimiento del bono galo a 10 años está pagando un sobreprecio grotesco. Ya no hay quien les financie el chiringuito del gasto público y la fiesta de las langostas estatales sin exigir un tipo de interés de bono […].
2. Tita Lagarde preparando la impresora (Brrrr)¿Pensabais que iban a exigir austeridad, recortes y apretarse el cinturón como al lumpen del sur? ¡Ni de broma! En Fráncfort ya le están quitando el pole al TPI (Transmission Protection Instrument, o en burbujero: "la excusa burocrática para comprarle la deuda a Francia por la puerta de atrás").
3. La jugada maestra: Patada adelante y que pague el ciudadano de a pieEl BCE se encuentra ante el dilema del siglo:
La segunda "locomotora" del euro (junto a los seres de luz alemanes) está con el déficit en modo cohete (+5%) y la deuda cabalgando holgadamente por encima del 120% del PIB. Traducido al idioma de la calle: están más quebrados que un pepito que firmó una hipoteca a tipo variable en 2007.
1. El bono francés huele a chamusquinaLos mercados (esos señores con una manola que no entienden de relatos oficiales) le están viendo las orejas al lobo. El rendimiento del bono galo a 10 años está pagando un sobreprecio grotesco. Ya no hay quien les financie el chiringuito del gasto público y la fiesta de las langostas estatales sin exigir un tipo de interés de bono […].
2. Tita Lagarde preparando la impresora (Brrrr)¿Pensabais que iban a exigir austeridad, recortes y apretarse el cinturón como al lumpen del sur? ¡Ni de broma! En Fráncfort ya le están quitando el pole al TPI (Transmission Protection Instrument, o en burbujero: "la excusa burocrática para comprarle la deuda a Francia por la puerta de atrás").
3. La jugada maestra: Patada adelante y que pague el ciudadano de a pieEl BCE se encuentra ante el dilema del siglo:
- Opción A: Dejar que Francia colapse fiscalmente y que el euro salte por los aires en un espectáculo madmaxista sin precedentes.
- Opción B (La de siempre): Darle al botón de imprimir billetes a paladas, socializar las pérdidas de París entre todos los remeros de la eurozona y meterle otro dosis ilegal de inflación a la cesta de la compra del remero ibérico.