Tonterías. Es todo lo contrario a la aceptación, te la meteran o no a la fuerza, pero aceptado nunca.
El que acepta es el que juega al juego, apuesta al rojo o al azul acepta las reglas y el resultado. Por supuesto además lo de menos malo es un concepto totalmente subjetivo. Y en cualquier caso aunque fuese verdad, algunos no queremos ni el mal menor ni el mayor, para nosotros es una falacia de falso dilema.
Que luego encima salga siempre el doble cero y gane la banca aún nos da más la razón a los abstencionistas.
Pero no sirve de nada explicarle esto a aquellos que carecen de conciencia sarracena y política. Materialistas resultadistas incapaces de ver más allá del régimen de partidos estatales.