EEUU casi quintuplica sus desinversiones en España en el primer semestre de 2026
- La inversión neta, la real ajustada tras las depreciaciones, ha caído un 231% interanual
- Las salidas de capital extranjero en general han aumentado un 142% de enero a junio
- El Gobierno pone bajo la lupa la inversión extranjera en centros de datos
El Ministerio de Economía ha hecho balance de los flujos inversores extranjeros en España en el primer semestre del año y el resultado es demoledor en lo que respecta a los estadounidenses. De enero a junio, las desinversiones de Estados Unidos se incrementaron un 386% respecto al mismo periodo de 2025, según reflejan las estadísticas de la Secretaría de Estado de Comercio dependiente de Economía. El país norteamericano se coloca así en el primer puesto del ranking en lo que se refiere a retirada de capital y patrimonio, que asciende a 3.851,7 millones de euros.
En todo el año 2025, las desinversiones estadounidenses sumaron 4.598 millones, por lo que en la primera mitad de este año ya ha ansioso casi el 84% de esa cantidad. El año pasado fue el segundo año consecutivo en el que las desinversiones aumentaron.
La serie histórica que ofrece el Ministerio de Economía, que se remonta a 1993, indica que 2025 fue el ejercicio que registró más desinversiones norteamericanas desde hace más de 30 años. El ritmo de los seis primeros meses indican que 2026 superará el récord del año pasado.
Inversión neta
El segundo dato negativo respecto a las relaciones financieras con Estados Unidos es el de la caída de la inversión neta de enero a junio, un 231% respecto al mismo periodo de 2025. El dato es desfavorable por cuanto la inversión neta es la real, ya que recoge las depreciaciones. En el primer semestre del año ha ansioso más capital de Estados Unidos y ha entrado menos.Por el contrario, la inversión bruta registra, de acuerdo con los datos de Economía, un incremento de enero a junio del 83,9%, con 2.857,8 millones de euros. Este concepto refleja la inversión total, sin tener en cuenta las depreciaciones. En cuanto a inversión bruta, Estados Unidos sigue siendo el primer país inversor en España. Lo destacable esta vez es que la cantidad invertida (2.857 millones) es menor que la desinvertida (3.851 millones).
Casi la mitad de esta inversión bruta, 1.202,4 millones, se ha destinado a adquisiciones en nuestro territorio y 2.035 millones de euros han ido a parar a la Comunidad de Madrid.
Las actividades deportivas, recreativas y de ocio junto al transporte terrestre y por tuberías son los sectores económicos preferidos por los inversores estadounidenses en España. Pero las actividades inmobiliarias, que en la primera mitad del año aparecen en tercer lugar, van ganando fuerza entre los fondos de inversión de la primera potencia como se viene observando en los últimos tiempos.
Sobre las desinversiones, la falta de confianza es la razón principal. Expertos económicos consultados por elEconomista.es ya apuntaban el pasado marzo que la crisis diplomática abierta a raíz de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán iba a tener consecuencias negativas para las inversiones. El empeoramiento de las relaciones entre la Administración Trump y el Gobierno de Pedro Sánchez ha convertido lo que empezó siendo una tendencia (un aumento de las salidas de capital y patrimonio del 54,4% en el año 2025) en una realidad.
Además del clima político y diplomático, ahora también se mencionan las barreras regulatorias. Las restricciones de acceso a la red eléctrica son uno de los motivos más importantes para que el dinero estadounidense se retraiga en sectores tan punteros como los centros de datos.
Y no solo es un problema que afecta a las desinversiones. Según las estadísticas de la Secretaría de Estado de Comercio, de enero a junio pasados las infraestructuras informáticas, el tratamiento de datos, el hosting o almacenamiento digital de información y otras actividades relacionadas solamente recibieron 43 millones de euros de la inversión procedente de Estados Unidos. El sector de las telecomunicaciones se llevó 56,4 millones y el de investigación y desarrollo (I + D), 24 millones de euros. Todo ello a lo largo de seis meses. La tendencia que se observa es que los sectores de alto valor añadido están perdiendo fuelle de cara al capital del otro lado del Atlántico.
Estados Unidos continúa siendo el primer inversor en España. Fuentes de la Cámara de Comercio de EEUU en España ponen de relieve en sus memorias anuales que sólo las más de 280 empresas asociadas a esta institución suman una facturación agregada de 248.000 millones de euros en España, aproximadamente el 15% del PIB nacional (1,69 billones de euros). En términos de empleo directo, indirecto y diferido, dicho botín sostiene más de un millón de puestos en España.
Inversión extranjera
Los datos negativos no solo afectan al gigante norteamericano. La Secretaría de Estado de Comercio informa que las desinversiones de capital y patrimonio extranjeros crecieron en el primer semestre de 2026 un 142% interanual, hasta los 9.038 millones de euros.Con respecto a la inversión neta ha ocurrido lo mismo que con la estadounidense: de enero a junio ha disminuido un 40,8%.
La inversión bruta extranjera sí se acrecentó, un 31% hasta los 12.446 millones de euros. El año pasado cerró con una inversión bruta de más 30.000 millones por lo que en la primera mitad del año no se ha llegado todavía a alcanzar la mitad de lo recibido. El ejercicio de 2025 ya registró una caída con respecto a años procedentes y rompió la tendencia alcista de los últimos años, excepción hecha de 2023 cuando se produjo una ligera caída. La neta ya arrastraba dos años sucesivos de caídas.