Sol, Terra y Luna: la factura real de programar con ChatGPT 5.6
¿Sigue teniendo sentido pagar 100 euros al mes por el plan superior de Claude cuando ChatGPT cuesta 22 y Claude Pro, 20? La duda lleva algo más de dos meses dando vueltas entre quienes se ganan el pan picando código, y nadie la ha cerrado. En el centro del asunto está la escalera de modelos de ChatGPT 5.6 —Sol, Terra y Luna— con tres niveles de esfuerzo: mínimo, alto y ultra. Terra, el intermedio, es el que peor prensa tiene: gasta más que los otros dos y no siempre acierta a la primera.
Sol al mínimo o Luna en alto: dónde se decide el gasto
Las posiciones se reparten en dos bloques. Una sostiene que para el uso más común basta con ChatGPT 5.6 Sol en modo chat y esfuerzo mínimo, y que la variante ultra —con agentes desplegados en paralelo— cumple el trabajo, pero consume tokens por doquier y obliga a invertir más tiempo del que ahorra. Tras más de 25 horas de uso, esa recomendación se mantiene: Sol al mínimo, más que suficiente.
Enfrente, otra corriente prefiere Luna en esfuerzo alto para escribir código y descarta Terra: intermedio en capacidad, caro en consumo y con la misma probabilidad de fallar que los extremos. Una tercera vía defiende que poder conectar el móvil al proyecto con el ordenador encendido —programar, lanzar scripts y analizar incidencias desde el teléfono— justifica los 18 euros o los 100 al mes, según la ambición de cada cual.
Por qué la misma herramienta cuesta 100 euros o 4 al día
Hay un caso que resume el problema: cien euros gastados con Sol y un par de fallos en la respuesta. Al otro lado se contestó que eso es no saber usarla, y algo de razón hay, porque la factura no depende solo del modelo elegido. Bajar la temperatura a low y trabajar con contextos cortos devolvió el gasto a 3 o 4 euros diarios; con contextos largos, el consumo se dispara.
Es el detalle que casi nadie mira al comparar suscripciones: dos personas con el mismo plan pueden gastar veinte veces más según cómo formulen el encargo. El desglose fino de qué combinación de modelo y nivel de esfuerzo sale más barata por tarea es, precisamente, lo que conviene tener delante antes de decidir.
GPT6 Astra, Kimi y el resto de la caja de herramientas
GPT6 Astra concentra los elogios más entusiastas: genera plugins de WordPress que funcionan, embudos de conversión de varias páginas en un solo intento y prompts larguísimos para que otras herramientas levanten una web entera a la primera. También recibe reproches: se embala sin parar y entrega resultados sin preguntar antes.
En paralelo, Kimi se ha ganado su hueco por sacar un diagrama de flujo gráfico a partir de código en C sin herramientas intermedias, aunque hay quien avisa de que los créditos se agotan muy rápido. Claude completa el cuadro: dos cuentas de 20 euros alternadas para arrancar proyectos y pasar después el relevo a Codex, con Opus 5 Extra en horas bajas según sus propios defensores.
El resultado es una decisión que debería resolverse con una hoja de cálculo y se resuelve con fe. Los números están sobre la mesa, las alternativas también, y el plan de 100 euros se sigue pagando mientras se busca la excusa para cancelarlo. Nadie ha dicho todavía qué haría falta para dejar de dudar.