Ursula vor der demon dice que las cuentas corrientes de las personas son un problema y esa liquidez debe pasar a empresas

RESUMEN DEL DEBATE · elaborado con IA

Bruselas declara la guerra al dinero 'perezoso' que duerme en las cuentas ¿Y si el problema no fuera que los europeos no invierten, sino que alguien quiere decidir por ellos dónde hacerlo? La Comisión Europea ha puesto sobre la mesa la Unión de Ahorro e Inversión, una iniciativa con la que Ursula von der Leyen pretende movilizar aproximadamente 10 billones de euros que hoy permanecen en depósitos bancarios.

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Así quiere Europa controlar tus ahorros: “dinero ocioso”, refuerzo de inversiones y euro Digital.

"Europa tiene todo lo que necesita para tomar la delantera en la carrera de la competitividad. Este mes, la Commisión presentará la Unión de Ahorro e Inversión. Convertiremos el ahorro privado en la tan necesaria inversión. Y trabajaremos con nuestros socios institucionales para ponerla en marcha", comentaba la presidenta de la Unión Europea, Von der Leyen. Coger el ahorro privado y ponerlo en manos de socios institucionales, huele a euro digital, como según dijo Christine Lagarde.

En el discurso del comisario Albuquerque en el Foro del Grupo del Banco Europeo de Inversiones (BEI): Invertir en una Europa más sostenible y segura, comentaba: "Si observamos la situación actual de nuestros mercados europeos de capitales, resulta dolorosamente obvio que funcionan muy por debajo de su potencial. Y esto va en detrimento de todos los europeos. A los ahorradores europeos no les resulta fácil sacar más partido de sus ahorros dentro de la UE".

A su vez, decía, "una parte significativa de su dinero se encuentra en cuentas de depósito de bajo rendimiento o incluso en efectivo, y ascenderá a 10 billones de euros a finales de 2023. Movilizar incluso una pequeña parte de esta cantidad puede transformar el panorama de la inversión en la UE". Es decir, nos están intentando controlar dónde tienen que ir nuestros ahorros y nuestro dinero. Añadía: "En Europa existe un desajuste entre la abundancia de ahorros ociosos y las empresas que necesitan inversión, incluidas nuestras start-ups y scale-ups europeas. Este desajuste ha sido ampliamente reconocido, al igual que el reto de la competitividad de la Unión Europea. Ahora parece haber impulso para el cambio".

Este enfoque, comentaban que "se ha visto reforzado por los informes de Enrico Letta y Mario Draghi, que destacan la importancia crítica de unos mercados de capitales fuertes e integrados... La Unión del Ahorro y la Inversión se centrará en apoyar la creación de riqueza de los hogares aumentando la rentabilidad de los ahorros de los ciudadanos de la UE, al tiempo que se amplían las oportunidades de financiación para las empresas. En esencia, la Unión del Ahorro y la Inversión creará las condiciones para canalizar el ahorro hacia las inversiones más productivas".

"Obviamente, esto no quiere decir que la Comisión vaya a decidir adónde tienen que ir los ahorros de los ciudadanos, sino que el objetivo de la Comisión es hacer que invertir sea más fácil y atractivo". Él mismo se da cuenta que tras su Conferencia, planteaba un control monetario y, tuvo que volver a recular para dejar claro que no van "a decidir adónde tienen que ir los ahorros".
UE - La Unión de Ahorro e Inversiones:
La Unión de Ahorro e Inversiones, una responsabilidad nacional y europea
La Unión de Ahorro e Inversiones (SIU, por sus siglas en inglés) se presenta a menudo como un gran proyecto europeo, y lo es.
En realidad, la SIU no deja de ser el nuevo paraguas político bajo el que la UE ha reagrupado dos ambiciones de largo recorrido: la Unión de los Mercados de Capitales y la Unión Bancaria. Pero hay un riesgo evidente en ese planteamiento: pensar que su éxito dependerá únicamente de Bruselas. No será así. La SIU solo avanzará si los estados miembros asumen su parte de responsabilidad y acometen reformas nacionales de calado.

La razón es sencilla. Buena parte de los obstáculos que frenan el desarrollo de los mercados financieros europeos no se encuentra solo en la regulación europea o en la fragmentación del mercado interior, sino también en ámbitos que siguen siendo competencia nacional.

La primera gran tarea nacional consiste en reforzar la participación de los inversores minoristas en los mercados financieros. Hoy, la estructura patrimonial de los hogares europeos refleja una asignación del ahorro poco favorable al desarrollo de los mercados de capitales. En la UE, la riqueza de los hogares está fuertemente concentrada en el sector inmobiliario: de media, algo menos del 70% del patrimonio se encuentra en activos inmobiliarios. Centrándonos en la riqueza financiera, más del 30% se mantiene en efectivo y depósitos, frente a porcentajes ligeramente superiores al 10% en EEUU.

Esto no es una mera curiosidad estadística. Tiene consecuencias económicas profundas. Un exceso de ahorro inmovilizado en vivienda, efectivo o depósitos limita la capacidad de los mercados para canalizar recursos hacia proyectos empresariales innovadores y hacia activos de mayor rentabilidad a largo plazo. También reduce las oportunidades de diversificación de los hogares y, en muchos casos, merma su capacidad de preservar poder adquisitivo en entornos de inflación.

Una de las explicaciones de esto está en la educación financiera. En la UE, los niveles son muy heterogéneos, y no es casualidad que los países con mejores resultados en este ámbito, como Países Bajos o Suecia, sean también aquellos en los que la participación minorista en los mercados financieros es mayor. España, sin embargo, aparece en la parte baja de la clasificación europea, solo por delante de Chipre, Portugal y Rumanía, según el Eurobarómetro de 2023.

Mejorar la educación financiera no resolverá por sí solo el problema, pero es una condición necesaria. Sin una ciudadanía capaz de entender mínimamente el binomio rentabilidad-riesgo, la diversificación o el horizonte temporal de la inversión, será difícil movilizar el ahorro hacia instrumentos más productivos.

Ahora bien, además de formar mejor, hay que ofrecer vehículos adecuados. Es clave la introducción de cuentas de ahorro e inversión simples, líquidas, sin restricciones geográficas innecesarias y con incentivos fiscales. Aquí la comparación entre países europeos es muy reveladora.

Francia, Italia y Suecia cuentan con instrumentos específicos de ahorro e inversión, pero sus resultados distan mucho entre sí. La cuenta sueca, la ISK, destaca por su sencillez, por su tratamiento fiscal claro, por no imponer restricciones geográficas a la inversión y por no penalizar la liquidez. El resultado es elocuente: este instrumento concentra un volumen de activos cercano al 30% del PIB sueco. En cambio, el PEA francés y el PIR italiano muestran cifras mucho menores -alrededor del 3,5% y del 0,8% del PIB, respectivamente- en parte porque incorporan restricciones geográficas, limitaciones de liquidez y mayor complejidad burocrática.

La Comisión Europea ya ha recomendado avanzar en esta dirección. Pero ahora la responsabilidad recae en los Estados miembros. Si van a crear o rediseñar estas cuentas, convendría que lo hicieran mirando a lo que ha funcionado, y no reproduciendo esquemas rígidos, complejos o excesivamente dirigistas.

Otra gran reforma nacional afecta a los inversores institucionales. En la UE seguimos dependiendo demasiado del pilar 1, es decir, de las pensiones públicas, y demasiado poco del pilar 2, el de las pensiones ocupacionales. Sin embargo, los países en los que este segundo pilar tiene más peso -como Países Bajos, Dinamarca o Suecia- no solo han desarrollado mejor sus mercados de capitales, sino que también han aliviado presión sobre las cuentas públicas y han generado una base estable de financiación a largo plazo para empresas y proyectos innovadores.

Por eso, abrir el debate sobre la incorporación pogre de sistemas en los que los trabajadores queden adscritos por defecto a planes de pensiones de empleo con libertad para abandonarlos (el conocido auto-enrolment), junto con incentivos fiscales adecuados, debería ser una prioridad en muchos Estados miembros, incluida España. No se trata de sustituir el sistema público, que debe continuar siendo la columna vertebral, sino de complementarlo mejor.

Todo ello no resta importancia a la dimensión europea. Al contrario: la hace más necesaria. La SIU exige también profundizar en el mercado interior y reducir una fragmentación que sigue impidiendo aprovechar economías de escala. Esto es visible en la banca, donde el nacionalismo económico sigue obstaculizando algunas operaciones transfronterizas relevantes. Pero también en la industria de gestión de activos. Los fondos de inversión europeos son, de media, mucho más pequeños y más caros que los estadounidenses. Según EFAMA, su tamaño medio ronda los 400 millones de euros, frente a 2.700 millones en Estados Unidos, mientras que sus comisiones son 0,4 puntos porcentuales más elevadas. Ese menor tamaño limita la eficiencia y encarece el acceso del ahorrador a los mercados. Ese menor tamaño limita la eficiencia y encarece el acceso del ahorrador a los mercados.

Junto al mercado interior, está la cuestión regulatoria. Es cierto que el sistema financiero europeo, y en particular el bancario, se encuentra hoy en una situación mucho más sólida que en la crisis de deuda soberana del euro. La rentabilidad ha mejorado, los niveles de solvencia son robustos, la liquidez es elevada y la segarro ha caído de forma sustancial. Pero por eso es el momento adecuado para revisar si el marco regulatorio sigue siendo proporcionado y eficiente.

La UE arrastra, en este terreno, una paradoja conocida: la necesidad de armonizar entre 27 jurisdicciones ha llevado a una enorme densidad normativa, con un desarrollo particularmente prolijo en los niveles técnicos 2 y 3, pero también con una sobreespecificación en la legislación de nivel 1. Frente a otras jurisdicciones, donde algunas cuestiones se dejan con mayor flexibilidad al supervisor, en la UE tendemos a regular con un grado de detalle que a menudo dificulta la adaptación, incrementa costes y acaba penalizando la competitividad.

Por eso, avanzar en la SIU también exige racionalizar la producción normativa, eliminar estándares técnicos innecesarios, reforzar las evaluaciones de impacto y abrir un debate serio sobre la gobernanza institucional. La estabilidad financiera y la protección del inversor deben seguir siendo irrenunciables. Pero eso no impide considerar si las autoridades regulatorias y supervisoras deberían incorporar también un mandato secundario de competitividad.

La conclusión es clara. La SIU no es solo una responsabilidad europea. Es, sobre todo, una responsabilidad compartida.

Von der Leyen pide a la UE avanzar, con o sin los 27, en la Unión de Ahorros e Inversiones.

París, 27 ago (EFE).- La Unión Europea (UE) debe alcanzar antes de finales de año un acuerdo sobre las medidas destinadas a crear una Unión de Ahorros e Inversiones, incluso si no todos los Estados miembros están preparados para avanzar, dijo este jueves la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

"Lo ideal sería con los 27 Estados miembros. O, si es necesario, con aquellos que estén preparados", afirmó Von der Leyen durante el Encuentro de Empresarios de Francia (la Ref), un evento empresarial anual organizado por la patronal francesa Medef en la pista principal de Roland Garros.

La Comisión Europea ya ha presentado propuestas sobre titulización, inversión de bancos y aseguradoras y la integración y supervisión de los mercados financieros. Según von der Leyen, estas medidas podrían "desbloquear hasta 470.000 millones de euros de inversiones adicionales".

La iniciativa forma parte de la estrategia de la Comisión para reforzar la capacidad de Europa de financiar su economía y reducir su dependencia de capital extranjero.

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La Unión de Ahorros e Inversiones (UAI, o Savings and Investments Union, SIU) es una estrategia de la Comisión Europea para canalizar el gran volumen de ahorro privado hacia inversiones productivas y estratégicas dentro de la Unión Europea.¿Qué objetivo persigue?Movilizar el capital: Alrededor del 70 % del ahorro de los hogares europeos (unos 10 billones de euros) está inactivo en depósitos bancarios de bajo rendimiento.Financiar empresas: Busca ofrecer fuentes alternativas de financiación a las pymes y empresas emergentes para impulsar la innovación y la competitividad.Reducir dependencia: Pretende evitar que el ahorro europeo se invierta fuera del continente y reforzar la autonomía económica de la UE.

¿Cómo funciona?Inversión minorista: Facilita el acceso de los ciudadanos a los mercados de capitales con herramientas sencillas como las Cuentas de Ahorro e Inversión (CAI).Integración financiera: Elimina barreras transfronterizas y unifica los mercados financieros y de titulización.Participación institucional: Impulsa que aseguradoras, bancos y fondos de pensiones inviertan más en capital empresarial.
 
Si la gente tuviera confianza en unas instituciones y empresas sólidas invertiría en bolsa y en activos.

Pero con unos dirigentes que no generan confianza, el dinero mejor en la cuenta.

Y para intentar arreglar esto, a la presidenta de la Comisión no se le ocurre otra cosa que amenazar con gravar a sus ciudadanos.
 
La Unión de Ahorro e Inversión: ¿Oportunidad o Riesgo?.
La Unión de Ahorro e Inversión: ¿Oportunidad o Riesgo para Europa?

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, junto con Christine Lagarde y Paschal Donohoe, anunció una nueva iniciativa: la **Unión de Ahorro e Inversión**. Su objetivo es canalizar los ahorros privados hacia inversiones estratégicas que fortalezcan la economía europea y reduzcan la dependencia financiera externa.

¿Por qué tanta prisa ahora?
Europa necesita entre 750.000 y 800.000 millones de euros al año para mantener su competitividad y avanzar en la transición verde y digital. Además, el plan "Rearmar Europa" requiere una inversión adicional de 800.000 millones de euros.

⚠️ Críticas y preocupaciones
¿Perderán los países su soberanía financiera?
¿Se usará el ahorro privado para financiar proyectos gubernamentales?
¿Es un paso más hacia una Europa centralizada?.

El fruta Roman Haider y el economista Gunther Schnabl han expresado su rechazo, mientras que algunos expertos advierten sobre los riesgos de regulación excesiva.

¿Será la solución para la economía europea o una amenaza para los ciudadanos?.
El nuevo plan de la UE para controlar tus ahorros (EXPLICADO).
Recientemente, el Banco Central Europeo ha mostrado la necesidad de canalizar el ahorro europeo hacia las agendas ideológicas de la UE. No es sorprendente que este interés causara revuelo en todo el mundo. Lo chocante es lo descabellada que podría ser la Unión del Ahorro y la Inversión (UAI) propuesta por la UE.

Promueve prácticas a las que la mayoría de los países parecen oponerse y que podrían perjudicar a los pequeños inversores. Aunque la UAI no se implantará pronto (o nunca), los burócratas de la UE que trabajan en ella ya están debatiendo la primera fase, que implica el adoctrinamiento de los inversores y la censura de los influencers. Este es un vídeo que no te puedes perder.
 
Vamos, y qué mejor manera de hacerlo que con el Euro digital, que ellos pueden controlar más a su antojo.

El problema son ciertos dirigentes y su entorno.
 
Por mi ok, pero quee garantice un +5% anual.
Probablemente, aparte del euro digital, hagan que para financiarse esas empresas, sobre todo de armas y otras, ofrezcan unos bonos con mayor rentabilidad, a deuda perpetua, y digan que dichos bonos los avala el BCE, para hacerlo más "atractivo", o menos peligroso.

Pero vamos, da miedo.
 
Pero todavía se continúa así. La unión europea es igual, o posiblemente peor, que nuestros políticos patrios.
Votar es lo mismo que elegir entre la sartén o el fuego, no hay más opciones realistas, eso no es para nada libertad de elección.
Es todo una pantomima.
Libertad es un grado: cuanto más posibilidades de elección tienes, más libre eres; si solo tienes unas pocas opciones muy similares en el fondo, eso no es libertad, es una lucha entre oligarquías.
Eso es lo que tenemos y yo personalmente no me siento libre.
¿Dentro de otros cuatro años, tal vez? Y si no, otros cuatro años, ¿tal vez?
Me hago viejo. No comparto esta democracia de amiguetes.
En una democracia no es necesario que existan partidos políticos, por ejemplo; existen infinitas formas de gestionar una sociedad donde la mayoría de sus habitantes consigan ser más o menos felices y realizar sus sueños vitales.
 

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